Consigue escapar indemne del incendio que carbonizó el turismo que conducía

el vehã­culo quedã³ reducido a un esqueleto metã¡lico en cuestiã³n de minutos javier alborã©s
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Un BMW se convirtió ayer en una bola de fuego cuando circulaba por la carretera de Feáns. Su conductor, Marcos Bermúdez, pudo abandonar a tiempo el vehículo y evitar así que las llamas le quemaran, pero el turismo quedó reducido a cenizas. Ni siquiera la intervención de los bomberos pudo impedir que el fuego convirtiese el vehículo en un montón de hierros incinerados a un lado de la carretera. Su dueño lo contemplaba con tristeza: “No creo que lo quieran ni para chatarra”.

La Policía Local cortó la carretera de Feáns para que los bomberos actuaran

Bermúdez estaba recorriendo la carretera en dirección a Uxes a las doce y media de la mañana cuando se dio cuenta de que el piloto del combustible indicaba que el depósito estaba vacío, así que decidió dar media vuelta para repostar en la estación de servicio del polígono de A Grela. Ya había realizado el giro y había pasado el cementerio de Feáns cuando el coche le hizo “un extraño”. “Me pareció que pasaba algo raro, así que me paré a un lado y levanté el capó para echar un vistazo”, explicaba el conductor, al lado de su coche siniestrado, cuando todavía humeaba tras ser extinguido el fuego.

Como no descubrió nada raro en su inspección superficial, Bermúdez decidió seguir su camino. Pero apenas recorrió unos cuantos metros, se declaró el incendio. “Se oyó un ¡zum! y comenzó a salir humo negro del capó”, recuerda. La humareda se filtró muy pronto por el habitáculo, pero el conductor tuvo la sangre fría suficiente como para estacionar el coche a un lado de la calzada, en el comienzo de un camino de tierra, antes de salir corriendo.

 

sin extintor

Las llamas crecieron rápidamente y comenzaron a envolver su vehículo. Otros conductores que circulaban por la misma carretera comenzaron a detenerse para comprobar si podían prestar ayuda. “Preguntábamos a todo el que se paraba y buscamos en los maleteros, pero nadie tenía un extintor, así que no pudimos hacer nada”, comentó Bermúdez.

Tuvo que esperar a la llegada de los bomberos, procedentes del parque de A Grela, para ver las llamas extinguidas. Sin embargo, para cuando los servicios de emergencia actuaron, ya era tarde. “Eso pasa siempre en el caso de los coches, es muy raro que podamos llegar a tiempo, porque el fuego lo consume todo”. Al lugar acudieron también unidades de la Policía Nacional y Local. Estas últimas cortaron el tráfico para que pudieran actuar los bomberos.

 

Consigue escapar indemne del incendio que carbonizó el turismo que conducía