Los recortes, en Carnaval, solo “se le meten” al disfraz

en el local de batuki recuperan los trajes del año pasado añadiéndoles nuevos detalles patricia g. fraga
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El Carnaval coruñés no se mantiene ajeno a la crisis, por lo que muchas comparsas han decidido hacer un ajuste en sus presupuestos para disfrutar de las fiestas sin dejar los bolsillos vacíos. Eso sí, en la mayor parte de los casos, las formaciones no escatiman esfuerzos para hacer de sus disfraces los mejores. En el local de Batuki de Monte Alto trabajaban ayer a varias manos para ultimar las vestimentas que lucirán a partir del viernes, con la entronización del Dios Momo.

Según explica Chueco, su portavoz, la agrupación ha optado este año por recuperar los disfraces del pasado Carnaval, pero intentando darles un “nuevo aire”. “Nos pareció buena idea aprovechar los disfraces del año pasado, partiendo siempre de la base del choqueiro y añadiéndole elementos propios”, señala el artesano. Para Chueco, la crisis no debe constituir una cortapisa para el Carnaval coruñés y apuesta por impulsar sus actividades con más antelación. “Yo creo que si se hiciera el concurso de música y letra durante los tres fines de semana anteriores, daría una mayor cabida a más comparsas y al mismo tiempo serviría como reclamo para la gente”, destaca el portavoz de Batuki.

Precisamente, los ganadores del música y letra de este año, los Kilomberos, también ultimaban preparativos en la tarde de ayer. En esta agrupación, que diseña sus propios trajes, no han tenido que hacer más recortes que los de la tela de sus disfraces. Aunque su portavoz, Pilar Ferreiro, asegura que el secreto está en la organización. “Buscamos mucho y nos movemos mucho, para encontrar el mejor precio en los mismos materiales; también procuramos en la medida de lo posible comprar a mayoristas, porque nos sale más ecónomico”, explica Ferreiro, quien cifra el coste de cada disfraz en unos 50 euros. “Eso es lo que nos valió el año pasado, y este, calculo que hemos tenido un gasto similar”, añade.

Kilomberos multiplicará su número en el desfile del sábado, con la participación de la Asociación Pro Personas con Discapacidad Intelectual de Galicia, hastao alcanzar el centenar de participantes. “Como los disfraces les salían un poco caros a los chicos de Aspronaga, lo que hacemos es proponer un diseño que vaya a juego con el nuestro, pero que sea más sencillo y, por lo tanto más económico”, apunta la portavoz de la formación.

Pero la de Kilomberos no es la excepción, la mayor parte de las comparsas coruñesas elabora, en mayor o menor medida, sus disfraces y, por supuesto, las carrozas con las que desfilarán el sábado por Méndez Núñez. En este caso, el empleo de materiales está también al servicio del buen hacer y la imaginación de los participantes.

Los recortes, en Carnaval, solo “se le meten” al disfraz