Las urnas apenas castigan a los alcaldes coruñeses imputados por corrupción

14 mayo 2015 página 19 Culleredo.- Fotografía del candidato a la Alcaldía de Culleredo por el PSOE, Julio Sacristán
|

Los alcaldes de una decena de localidades coruñesas imputados en muchos casos por presunta corrupción apenas han sido castigados en las elecciones municipales celebradas ayer, e incluso en algunos casos han visto reforzada su gestión con más votos y por mayoría absoluta.
Es el caso de Malpica o de O Pino, del PP; de Camariñas, del PSOE, o de Vimianzo, gobernado por el BNG, así como de algunos independientes.
En Vimianzo, su alcalde, Manuel Antelo (BNG), ha duplicado los ediles que logró en 2011 hasta ocho, por lo que consigue la mayoría absoluta después ser imputado tras recibir una denuncia por obstaculizar presuntamente una moción de censura contra él.
En Arzúa, José Luis García, que lidera Alternativa por Arzúa tras abandonar el BNG, gana por mayoría al conseguir siete concejales, uno más que cuando abanderaba la formación nacionalista hace cuatro años y después de haber sido imputado por el pago de unas obras de asfaltado de dos calles.
Los dos ayuntamientos gobernados por el PSOE y cuyos alcaldes están imputados son Camariñas y Culleredo. En el primero de ellos, Manuel Alonso de León, imputado en un caso relativo a la apertura de un tanatorio, mantiene la mayoría absoluta con siete concejales.
Por su parte, Culleredo, gobernado por Julio Sacristán, secretario general de los socialistas coruñeses e imputado por la construcción de un vertedero, sube hasta los nueve ediles y gana uno con respecto a las elecciones de 2011.
Los alcaldes populares inmersos en procesos judiciales también incrementan el respaldo ciudadano en casi todos los casos.
En Malpica, el PP vence en estas elecciones y lo hace por mayoría absoluta con siete ediles, tras la imputación de su alcalde, el popular Eduardo Parga, por la recalificación de unos terrenos y supuestas irregularidades en la ordenación del territorio.
En Coristanco, el PP de José Antonio Santiso, imputado por malversación, fraude, prevaricación y tráfico de influencias por la adjudicación de obras, ha ganado las elecciones pero ha perdido la mayoría absoluta, al quedarse en seis de los siete ediles que tenía.
Manuel Taboada, alcalde de O Pino, imputado por unas expropiaciones de terrenos en un polígono industrial, ha logrado mayoría absoluta en estos comicios, aunque ha perdido un edil y se ha quedado con siete.
El PP del alcalde de Sada, Ernesto Anido, imputado por prevaricación por un supuesto enchufe de un trabajador, también sube y pasa de cuatro a siete ediles.
En Cabanas, el PP de Germán Castrillón, imputado por un delito contra la administración pública por no ejecutar dos sentencias que obligaban a demoler varias partes de un edificio que excedían los límites legales, ha ganado las elecciones aunque ha perdido un edil y se ha quedado con cinco.
En Abegondo, el alcalde José Antonio Santiso, imputado hace años por un presunto delito continuado de prevaricación urbanística, gana por mayoría absoluta y sube un edil, hasta los ocho en esta localidad coruñesa.
Por el contrario, en Carnota ha perdido las elecciones el PP, que ha pasado de cinco ediles a tres y se ha visto superado por el BNG.
Los alcaldes imputados en el marco de la Operación Orquesta, que investiga una supuesta trama de corrupción vinculada a adjudicaciones irregulares de obra pública, han perdido apoyos en el caso de los populares, no así el regidor de Cee, que tras ser desalojado de la Alcaldía desde las pasadas elecciones ha vuelto a ganarlas.
Así, el alcalde de Fisterra, José Manuel Traba (PP), baja de seis a cuatro ediles, igual que el de Mazaricos, José Manuel Santos (PP), mientras que Ramón Vigo, de Independientes por Cee, gana nuevamente los comicios y se mantiene con cinco.

Las urnas apenas castigan a los alcaldes coruñeses imputados por corrupción