Un menor lleva dos meses sin asistir a clase por diferencias entre sus padres

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carmela lópez > ferrol
 Un menor escolarizado en el IES Moncho Valcárcel de As Pontes permanece sin acudir a clase desde principios del pasado mes de abril, a raíz de que le hubiesen atribuido la guardia y custodia a su padre, que reside en Miño. El problema radica en que, según se hace constar en un escrito dirigido por la letrada del progenitor, Enma González, a un juzgado de Betanzos, la madre del menor no autoriza el traslado del expediente académico al nuevo instituto al que tendrá que acudir el chico, que en la actualidad tiene 14 años.
En el escrito en cuestión se urge una resolución judicial que permita al menor acudir a clase en su nuevo lugar de residencia –Miño–, a fin de que pueda realizar los exámenes, evitando así la pérdida de un curso. Se indica, asimismo, que el padre del muchacho ya consultó el asunto con los servicios jurídicos de inspección educativa, desde los que, al parecer, le comunicaron que era preciso el consentimiento de ambos progenitores, habida cuenta de que los dos tienen la patria potestad.
La representanción legal del padre hace constar que el 14 de febrero del presente año se dictó una sentencia de modificación de las medidas de divorcio de los padres, en la que se acordaba atribuir la guardia y custodia del menor a su progenitor, manteniendo la custodia compartida. El fallo fue comunicado a las partes el 21 de marzo.
En fecha 2 de abril de 2011, el menor pasó a residir con su padre en el domicilio de Miño, a pesar de que, al parecer, la madre, que vive en As Somozas, no le hizo entrega de la ropa y otros efectos personales. Para poder escolarizar a su hijo en el CPI Castro Baxoi de Miño, el progenitor solicitó el traslado de su expediente académico, lo que requiere la baja del mismo en el IES Moncho Valcárcel de As Pontes, al que hasta entonces acudía el menor, y el alta consiguiente en el nuevo centro. Al parecer, ante la petición de baja en el instituto pontés se le respondió de palabra que la madre se había negado de forma rotunda a que se cursara la misma, por lo que no podían llevar a efecto su petición.
A tenor de lo expuesto, el 11 de abril de 2011, la abogada Enma González instó la ejecución de la sentencia antes señalada, interesando, entre otras cuestiones, que la madre fuese requerida a los efectos de otorgar el consentimiento para la baja del expediente académico en el instituto de As Pontes. Como quiera que la ejecución de la sentencia todavía no fue despachada por el juzgado correspondiente, en el nuevo escrito presentado ayer se incide en el grave perjuicio que se está ocasionando al menor, a causa de unos trámites burocráticos que la representación legal del progenitor considera “excesivos e inoperativos”. En esta línea, se hace referencia a las “peculiares interpretaciones jurídicas de la inspección educativa”, añadiendo que “podría darse la circunstancia de que el menor estuviese con una grave enfermedad y si los padres no se ponen de acuerdo, por el servicio médico no se prestara la atención necesaria y se le dejara morir, mientras la burocracia decide”.

Legislación > La abogada del padre del menor solicita que, por parte del juzgador, se adopte la medida inmediata de acordar la baja del expediente académico en As Pontes y su traslado a Miño. “Dicha medida habrá de acordarse inaudita parte, dado que el curso escolar está a punto de finalizar y el menor perderá irremediablemente el curso académico si no se le permite realizar los exámenes finales”, apostilla. Fundamenta su petición en el artículo 158 del Código Civil, en el que se establece que el juez, de oficio o a instancia de un pariente, dictará las disposiciones apropiadas para evitar perturbaciones a los hijos en los casos de cambio de titular de la potestad de guardia.

Un menor lleva dos meses sin asistir a clase por diferencias entre sus padres