Una nueva tormenta eléctrica provoca la alarma en toda la ciudad

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Aunque la alerta naranja se desactivó a las cuatro de la tarde del jueves, lo cierto es que el mal tiempo continúa causando problemas. Si a la medianoche de miércoles al jueves tres edificios se vieron afectados por las inundaciones, ayer a la una y media de la tarde, los tejados de dos edificios diferentes, situados en el centro de la ciudad, sucumbieron al peso del agua que se había acumulado en ellos y que anegó los pisos que se encontraban debajo por segundo día consecutivo, obligando a acudir a los bomberos  y  provocando que los viandantes se refugiaran bajo soportarles y aleros ante la persistente tromba de agua.
Algo más tarde, una nueva inundación se registró en la carretera de Baños de Arteixo, justo frente al parque de Bomberos, en un edificio comercial.
En todos los casos, la actuación de los servicios de emergencia consistió en la limpieza de los canalones del tejado, que se habían obstruido durante el verano, por lo que no pudieron drenar los cerca de diez litros por metro cuadrado que cayeron de forma intermitente desde las doce del mediodía hasta pasadas las tres, según los datos recogidos por Meteogalicia. En algunos casos, el agua llegó a provocar el desplome de los falsos techos de los edificios, como ocurrió en el número 20 de la calle de Estrecha de San Andrés, donde el suceso sorprendió a Marta García en su domicilio.
“Estaba en casa cuando empezó a caer agua del techo, como si fuera un grifo, así que subí al piso de arriba y cuando vi que estaba inundando el salón fui a por cubos”, explica la afectada.
Sin embargo, antes de que pudiera hacer nada oyó “un ruido bastante fuerte” y cuando bajó, descubrió que se había desplomado parte del falso techo de la cocina: “Entonces fui a avisar a los vecinos  y luego llamé a los bomberos”.
Al mismo tiempo que los bomberos recibían esta llamada, les llegaba el aviso de que algo semejante estaba ocurriendo cerca de allí, en la calle del capitán Troncoso, que se encuentra detrás de la plaza de María Pita.  
Las temperaturas altas provenientes del sur también contribuyeron al ambiente tempestuoso, y durante la mañana se escucharon en varias ocasiones unos fuertes truenos que alarmaron a los transeúntes, aunque el aparato eléctrico no llegó a causar problemas como en la jornada anterior, cuando se vivieron pequeñas interrupciones en el suministro eléctrico en barrios como Labañou. n

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