El Ayuntamiento busca una alternativa a la duna del Orzán

La duna protectora, en una imagen reciente | javier alborés
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La llegada de la nueva alerta naranja sorprende a Riazor con las defensas bajas. Concretamente, la duna de la playa, ya muy erosionada por anteriores temporales. Pero no hay tiempo para levantarla por cuarta vez. Por eso el Ayuntamiento se plantea una protección más permanente. “Son palabras mayores”, reconoció la concejala de Medio Ambiente, Esther Fontán: “El Ayuntamiento tiene claro que el levanta duna y baja duna, el pelearnos con la naturaleza, es económicamente poco rentable y poco práctico”.  

Entre las opciones que se plantean se encuentra la de un arrecife artificial, pero se trata de una obra compleja, difícil de afrontar en solitario por la Administración municipal. “Sí que estamos estudiándolo en un futuro porque es una decisión técnica compleja, de alto calado y con un coste económico muy, muy elevado”, destacó Fontán. Así que habría que contar con organismos autonómicos y centrales, y consultar también no solo de los usuarios de los arenales, sino incluso de los que salen a pescar.

El Ayuntamiento tiene claro que el levanta duna y baja duna,  es económicamente poco rentable

Hay muchos factores que estudiar. Por ejemplo, qué efectos tendría un obstáculo en las fuertes corrientes que se generan en la bahía del Orzán, aunque el Ayuntamiento cree que podría ser incluso beneficioso para la vida marina, al convertirse en un nuevo refugio.

Con calma

“Creo que es un tema que nos vamos a tomar con calma, fundamentalmente por las razones que ya he expuesto”, advirtió la concejala de Medio Ambiente.

Así que por lo menos en los próximos años seguirá levantándose en Riazor esa duna de 362 metros de largo y 23.300 metros cúbicos de arena que las bulldozers tienen que rehacer varias vecees a lo largo de la época de temporales. “Seguiremos luchando con lo que tenemos:  Sube y baja y baja y sube”, dice Fontán.

El Ayuntamiento busca una alternativa a la duna del Orzán