“No sé qué me pasó”, alega el marinero acusado de acuchillar a otro en Cedeira

el acusado se disculpó con su compañero en el turno de última palabra patricia g. fraga
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Un arrebato, un impulso. Una reacción inexplicable. El marinero llevado ayer a juicio en la Audiencia Provincial por clavar dos cuchillos por la espalda a un compañero en el puerto de Cedeira hace cerca de dos años carece de argumentos para justificar un ataque que puede enviarle a prisión 12 años, pero sí tuvo ayer palabras de disculpa para su víctima.
“Lo siento (...) No sé lo que me pasó, encontré el cuchillo y se lo clavé”, confesó ante los magistrados de la sección primera, que le juzgan por un delito de intento de asesinato. Porque no fue un cuchillo, sino dos los que usó para atacar por la espalda a uno de los hombres con los que había pasado días embarcado en aquel mes de junio. Lo acometió, según constatan los testigos, sin previo aviso, después de haber estado charlando y bromeando en la embarcación, y, a continuación, en presencia de otros dos marineros, lo arrojó al mar con las armas todavía en la espalda. Después, él mismo avisó a la Guardia Civil y esperó a la llegada de los agentes que lo detuvieron.
Así lo confirmaba en el juicio de ayer la víctima, un cuadragenario de origen peruano, al hablar de la “buena relación” que mantenía con su compañero antes del incidente. El denunciante únicamente encuentra un motivo que pudo llevar al acusado a quererle muerto: los celos, derivados de ciertas órdenes que en ocasiones le daba en el trabajo para ayudarlo a ser más diligente y evitar que tuviera “problemas en el mar.”

diagnosticado
Dado que no medió discusión previa ni tampoco había motivos claros para aquel ataque, la defensa del acusado busca las razones en la “esquizofrenia paranoide con brotes psicóticos” que, según esta parte, tiene diagnosticada el trabajador del mar, vecino de Oleiros. “Es difícil saber lo que pasa por su mente, pero no tenía intención de matar ni de lesionar”, señaló el letrado durante su informe, antes de pedir al tribunal la aplicación de una circunstancia eximente de la responsabilidad penal en favor del acusado por alteración psíquica.
A ojos del abogado, el acuchillamiento solo puede entenderse por la enfermedad y la falta de sueño y de medicación del marinero, si bien él mismo sostiene que sí seguía su tratamiento. “Ese día creo que no lo tomé, pero siempre lo tomaba”, declaró. En el mismo sentido, los forenses dudan de que la falta de medicación pudiera causar un brote tan violento, y apuntan como posibilidad el abuso de las drogas.

“No sé qué me pasó”, alega el marinero acusado de acuchillar a otro en Cedeira