Sánchez-Camacho dice que es rotundamente falso que encargara grabar su conversación

La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, en rueda de prensa en la sede del PP en Barcelona. EFE/Archivo
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La presidenta del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, ha dicho hoy que es "rotundamente falso" que ella encargara la grabación de la conversación que mantuvo con la exnovia de Jordi Pujol Ferrusola en un restaurante de Barcelona como afirma en un libro el director de la agencia Método 3, Francisco Marco.

"Es rotundamente falso que yo encargase la grabación", ha dicho en declaraciones a Antena 3 la presidenta del PPC, al referirse a las afirmaciones que hace Marco en su libro El Método y que han sido adelantadas por el diario El Mundo en su edición de hoy.

Sánchez-Camacho ha agregado que sopesa "tomar acciones" por una acusación que considera hecho "gravísimo".

En el libro, que se publica esta semana, el director de la agencia de detectives que espió aquella comida en el restaurante La Camarga de Barcelona dice que fue Alicia Sánchez-Camacho quien "encargó" a un amigo del PSC la grabación de la conversación.

Marco desvela detalles que hasta ahora no había explicado a la juez que lo mantiene imputado junto a otros tres exempleados de su empresa por la presunta grabación ilegal, y justifica no habérselo contado, pese a que ello le exoneraría del delito de revelación de secretos del que se le acusa, en que no quiso traicionar al cliente que actuó como "mero intermediario", aunque en su libro afirma que espera que éste "dé el paso solo".

Según relata Marco, Sánchez-Camacho concertó la comida con María Victoria Álvarez por orden de Jorge Moragas -director del gabinete de Rajoy- para obtener información comprometida sobre la familia Pujol Ferrusola y, en el almuerzo, siguió el consejo del dirigente socialista amigo suyo, que le recomendó ganarse la confianza de su interlocutora "haciéndola partícipe de su propia vida".

"La dirigente popular buscó en nuestro cliente a un aliado con el que compartir secretos sobre los Pujol y juntos diseñaron la comida en la que ella debía ganarse la confianza de la amiga de los Pujol y obtener toda la información posible sobre los negocios de los hijos del expresidente", añade Marco.

Sánchez-Camacho dice que es rotundamente falso que encargara grabar su conversación