La ayuda llega a las zonas más golpeadas en Nepal seis días después del terremoto

NSZ008 KATMANDÚ (NEPAL) 01/05/2015.- Varias personas empujan un autobús en un tramo del camino que resultó dañado por el terremoto en el distrito de Gorkha (Nepal), ayer, 30 de abril de 2015. El último recuento oficial d
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La ayuda a los afectados comenzaba ayer a llegar a las zonas más golpeadas fuera de Katmandú, seis días después del terremoto que azotó Nepal, donde Naciones Unidas ha constatado que innumerables aldeas han quedado literalmente aplastadas y sigue aumentando la dimensión del desastre.
El número de víctimas sigue subiendo, con 6.250 muertos y 14.357 heridos, según el último recuento ofrecido por el Ministerio del Interior nepalí.
El resto del mundo se enteraba por las imágenes que llegaban desde la capital nepalí de la tragedia del seísmo que asoló el sábado el país de los Himalaya, pero en las faldas de las montañas más altas del mundo el dolor se extendía sin que nadie pudiera llegar a socorrer a los damnificados hasta ahora.
A lo que queda de la localidad de Harre, regresó como pudo Kumar Tamang, un albañil de 26 años que estaba en Katmandú cuando ocurrió el terremoto que dejó sepultados a su hija de 9 años y su hijo de 5.
El abuelo fue capaz de recuperar los cuerpos de los pequeños y despedirse de ellos con el rito hindú en una pira funeraria. “Su madre está en Kuwait, no lo sabe. Se lo diré pronto”, dijo el padre.
Como él, cientos de nepalíes han ido recuperando los cuerpos de sus seres queridos arrancándoselos a los escombros, a veces con ayuda de algún equipo de rescates extranjero, pero en la mayor parte de los casos solos.
En Chautara, la capital del distrito de Shindupalchok, que contabiliza un tercio de las víctimas, a un precario campo de desplazados también ayer empezó a llegar la cooperación internacional. “Somos 26 médicos y técnicos y vamos a abrir un hospital con servicio completo de cirugía”, indicó Olaf Rosset, coordinador de un equipo de la Cruz Roja noruega, mirando a las montañas circundantes, donde nadie duda de que solo esperan cientos de muertos y heridos.
El mayor Deepak del Ejército de Nepal, encargado del distrito, declaró que en este departamento murieron al menos 2.194 personas y tienen registro de unos 700 heridos de gravedad.
Al preguntarle qué estima el Ejército que puedan encontrar en las casas dispersas y minúsculos poblados a los que no llegan las carreteras y solo se puede llegar tras horas de caminata a pie, en caballo o en yak, responde: “Puede haber más de 2.000 muertos”.

más de 10.000
El jefe del Ejército nepalí, el general Gaurav Shumsher Rana, advirtió de que “alrededor de 4.000 personas podría aún estar bajo los escombros”, con lo que el número de fallecidos podría llegar a alcanzar los 10.000 en todo el país.
Por su parte, la ONU considera que la coordinación en la ayuda es cada vez más efectiva, pese a la complejidad de las operaciones de rescate.
“Es una situación operativa difícil y compleja”, pero “estamos muy satisfechos de ver que casi en una semana los mecanismos de coordinación están trabajando más efectivamente”, afirmó la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, en rueda de prensa en Katmandú.
“El Gobierno nepalí ha desplegado todos sus recursos disponibles”, aseguró Amos después de que el primer ministro nepalí, Sushil Koirala, reconociera el lunes las carencias de su Gobierno para afrontar un desastre de tal magnitud en uno de los países más pobres del mundo.

La ayuda llega a las zonas más golpeadas en Nepal seis días después del terremoto