El Gobierno busca la fórmula para que la banca separe sus activos inmobiliarios

Fernando Jiménez Latorre
|

  El Ministerio de Economía y el Banco de España estudian la forma de que los bancos españoles saquen los activos inmobiliarios tóxicos de sus balances para gestionarlos por separado e ir colocándolos en el mercado, pero sin agruparlos en un “banco malo”.

Así lo explicó ayer el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, tras clausurar el congreso de la asociación española de Entidades de Capital Riesgo, quien añadió que se trata de una “desconsolidación” de estos activos.

“Las entidades financieras han hecho ya un enorme esfuerzo para llevar a valor de mercado los precios de los activos que tienen y una vez hecho esto, el proceso continúa sacándolos del balance y poniéndolos a la venta”, añadió.

No obstante, aclaró que esto “no tiene nada que ver con un ‘banco malo’ o con fondos públicos”, después de que el jueves el director de Regulación del Banco de España, José María Roldán, hablara de la posibilidad de segregar esos activos, como una tercera fase del proceso de reestructuración del sector financiero.

“Roldán, en una presentación ante inversores extranjeros, habló de que se está estudiando la “desconsolidación” de los activos inmobiliarios, y eso “no tiene nada que ver” con un “banco malo”, sino que es consecuencia de la reforma del sistema financiero que está en marcha, subrayó el secretario de Estado.

Eso es lo que estudia el Banco de España, la forma en que los bancos saquen de sus balances todo el negocio inmobiliario y lo gestionen de forma “bien separada” de su negocio bancario y eso es lo que se conoce como “desconsolidación”, ha insistido.

 

Crear una gran sociedad > Según fuentes del sector consultadas, la incógnita será si las entidades hacen de forma individual esa “desconsolidación”, que sería la opción que parece tener más posibilidades, o a través de una gran sociedad inmobiliaria que agrupe los activos problemáticos de todo el sector.

También está por definir qué activos se podrían sacar del balance, pues algunas fuentes apuntan que se podría limitar al suelo, para los inversores y más dudas suscita sobre la fortaleza del sector financiero.

El Gobierno busca la fórmula para que la banca separe sus activos inmobiliarios