La Fundación Barrié comienza a crear su pequeño atlas sobre el arte latinoamericano

Estrella de Diego fue la primera ponente del ciclo “Atlas portátil del arte en Latinoamérica” | pedro puig
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Como una visión general de la historia del arte en América Latina, “todo lo general que se puede ser al abarcar un continente”, se planteaba la catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, Estrella de Diego, su conferencia en la Fundación Barrié, que sirvió a modo de presentación del nuevo ciclo de charlas “Atlas portátil del arte en Latino América”.

“Grosso modo”, de Diego trató de contar la historia de cómo se ha ido desarrollando la presencia latinoamericana, en los últimos años, “empezando por el arte de los 80, 90... el arte contemporáneo, hasta este momento, que es un arte que forma parte de las colecciones internacionales”.

Representar todo un continente y su infinidad de libertades creativas se antoja muy complicado,  “por eso se llama “Atlas portátil”, atlas porque es geográfico, no pretende ser exhaustivo, y portátil porque no podemos  hablar de todo en pocas sesiones”, explica Estrella de Diego.

Para su conferencia, de Diego se centró en casos que le parecieron interesantes sobre “cómo ha surgido el arte contemporáneo, cómo se crearon periferias dentro de la periferia, como el arte colombiano”.

La catedrática de Historia del Arte, Estrella de Diego, señala que la visibilización de este arte comenzó con los artistas mudados a Nueva York

Señala la catedrática de Historia del Arte que siempre hemos tenido una visión colonialista del arte latinoamericano, “porque pensamos que solo aquí ocurren cosas y solo de aquí (Europa y Estados Unidos) se exportan cosas”. Añade que “no pensamos en los muchísimos ejemplos de la influencia que Latinoamérica ha tenido para Europa, por ejemplo, en el caso de España, Barrada o Torres García”, comenta, en referencia a la influencia que tuvieron ambos artistas en la vanguardia española. Se refiere también de Diego a la influencia que recibió Jackson Pollock de los muralistas “y de lo que significaron”.

La emigración pudo ser uno de los focos que ayudaron a la visibilización de estos artistas americanos, y pone de Diego el ejemplo de una referente como Maruja Mallo. Pero añade que la verdadera visibilización llegó cuando todos estos creadores plásticos se mudaron a un escaparate mayor como, por ejemplo, Nueva York.

 

Conferencias

Tras la charla inaugural que ofreció ayer la catedrática, el próximo martes continuará el ciclo con la conferencia sobre arquitectura, haciendo un recorrido por esta disciplina por todo el continente, y que ofrecerá el arquitecto Guillermo Barrios.

La siguiente será el día 17, cuando el crítico y comisario Gerardo Mosquera hable de cuestiones ligadas a asuntos teóricos, centrándose en países como Cuba. Mientras que la última, el día 24, correrá a cargo de la directora de la fundación Amigos del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Marga Paz, y versará sobre la presencia del arte latinoamericano en el museo Reina Sofía a lo largo del tiempo, que, según Estrella de Diego, “cuando uno hace un repaso es mucho más importante de lo que, en principio, se podría pensar”. Todas estas conferencias, tendrán lugar en la sede de la Fundación Barrié y todas se celebrarán a las 20.00 horas.

 

Trayectoria

Explica la catedrática que su pasión por la Historia del Arte se debe a una “vocación tardía”, tras las diversas visitas al museo del Prado de niña, “pero me di cuenta tarde”.

Más en concreto, su pasión por el arte latinoamericano, se debe a que empezó a ir al continente a dar cursos y conferencias y se dio “cuenta de las cosas extraordinarias que se habían hecho a lo largo de la historia”, así que surgió de un modo casi espontáneo: “Me empezó a interesar cuando lo conocí”, explica.

Desde su perspectiva como docente, señala que el arte en la educación, sobre todo a niveles tempranos, es “absolutamente fundamental, porque nos enseña, no solo a ser creativos, sino que nos enseña a mirar y, en una sociedad hiperventilada, con tantas cosas por mirar, es muy bueno”.

La Fundación Barrié comienza a crear su pequeño atlas sobre el arte latinoamericano