El Numancia cumple 75 años sin poder festejar sus logros

Un momento del partido entre Numancia y Deportivo disputado el pasado mes de enero | v. mollejo / efe
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El Numancia cumple, en medio de este parón social y deportivo por el coronavirus, 75 años de historia como uno de los equipos asentados en casi el último cuarto de siglo en la Liga de Fútbol Profesional, en la que ha demostrado que su modelo económico puede también conducir al sueño deportivo, reflejado en tres ascensos a Primera división.

En solo cuatro años el Numancia pasó de ser, a finales del siglo XX, casi un recién llegado a Segunda B a un equipo querido por toda España que puso contra las cuerdas al Barcelona en la Copa del Rey de 1996 y que, ya en la LFP, consiguió tres ascensos a Primera, conducidos desde el banquillo por Miguel Ángel Lotina (1999-2000), Quique Hernández (2004-05) y Gonzalo Arconada (2007-08).

El actual presidente del club soriano, Moisés Israel, señaló que el estado de alerta que vive España y Soria ha obligado a cambiar la programación, y en lugar de celebraciones se ha pasado a recordar los 75 años de historia de un club que se ha convertido en su último cuarto de siglo en la punta de lanza de los equipos modestos de España, demostrando que también pueden soñar.

“Vamos a desarrollar una estrategia de contenidos digitales, estando doce horas seguidas mañana, para que los numantinos recordemos estos 75 años con sus protagonistas”, avanzó.

Israel ha defendido que el club ha sabido en este tiempo abstraerse del entorno futbolístico, marcado por las urgencias deportivas que incentivan inversiones millonarias que en ocasiones no salvan objetivos y engordan los endeudamientos. “Creemos y confiamos en nuestra planificación, en nuestro equipo de trabajo. Y también en la selección del entrenador y equipo técnico, que nos permite luego que las piezas saquen el máximo rendimiento para permanecer en el fútbol profesional y también soñar”, apuntó.

El Numancia también tiene entre los objetivos en sus últimos años abrirse un hueco como marca de referencia de su academia futbolística en el mercado internacional y está obteniendo resultados en destinos como China, Indonesia y Japón. Ya tiene la vista puesta en abrir otros como en Colombia.

 

Consolidación

El anterior presidente del Numancia, Francisco Rubio, encabezó desde 1996 el salto y consolidación del club soriano en el fútbol profesional, desde que llegara para liderar la salvación del equipo, condenado a la desaparición en Segunda B por las deudas, y en que una treintena de empresarios tuvieron que poner de su bolsillo, para empezar, casi cien millones de pesetas de las de entonces –600.000 euros actuales–. El éxito del equipo, según Rubio, fue ponerle visión empresarial, “lo que no fue fácil, con mucho rigor y con muchísimo sufrimiento y con una economía pura de guerra. En el Numancia se contaban hasta los lapiceros. El Numancia representa la cultura del fútbol modesto en general. Su modelo ha sido copiado prácticamente en todo el fútbol modesto”, recalcó.

Rubio señaló que además hay que tener suerte y el Numancia consiguió con su trayectoria en la Copa del Rey 1996-97 poner a Soria en el mapa y sanear bastante sus entonces limitadas arcas.

El ascenso rápido a Segunda y el casi inmediato a Primera lanzaron el equipo, aunque ello obligó a Rubio a poner dinero de sus empresas para hacer frente a un presupuesto que entonces no tenía el club.

“El esfuerzo ha venido recompensado porque llevamos 23 años en el fútbol profesional, que no es poco. A los futbolistas sólo se les ha pedido coraje, entrega y ambición y si juegan bien, pues es ya estupendo”, concluyó.

El Numancia cumple 75 años sin poder festejar sus logros