Un modelo de oficina en el que el único papel que circulará serán los billetes

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El vicepresidente de Abanca realizó o estas manifestaciones tras presentar, junto al consejero delegado de la entidad, Francisco Botas, el nuevo modelo de oficinas, en un plan que concluirá en tres años y que prevé una inversión de 121 millones de euros. Como señaló Botas, el objetivo es que se produzca “cero papel”, lo que convertirá la oficina en más ecológica y rentable. 
Las pantallas dominan el nuevo modelo de oficina de las que, por el momento, no hay ninguna en A Coruña. Nada más entrar en el local, el cliente se encuentra con lo que en Abanca llaman “gestor de bienvenida”, un atril con pantalla que presenta un menú para que el cliente escoja el servicio que prefiere y le entrega un ticket con su número. 
Dejando a un lado ese papel, el resto de los trámites son digitales. Incluso los oficinistas cuentan con ordenadores tipo tablet que acercar al cliente para que lea todos los datos por sí mismo y tratan de reducir al máximo la necesidad de esperar por un oficinista mejorando la comercialización a través de internet. 
Eso incluye los cajeros automáticos, que cada vez son más interactivos. Abanca sabe que su principal reto es conseguir que la Tercera Edad se sume a esta revolución tecnológica y acepte desprenderse de su cartilla de ahorros, así que están diseñando un interfaz muy sencillo para que lo puedan dominar los jubilados. El objetivo es que los únicos papeles que se lleven a casa sean los billetes.

Un modelo de oficina en el que el único papel que circulará serán los billetes