La hermandad del misionero enfermo de ébola celebra que sea tratado en España

GRA050 MADRID,21/9/2014.- Fotografía facilitada por Juan Ciudad ONGD de Manuel García Viejo, el misionero leonés infectado por el virus del Ébola en el en el Hospital de San Juan de Dios en Lunsar, Sierra Leona. García V
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La portavoz de la Fundación Juan Ciudad, perteneciente a la Orden de San Juan de Dios, Adriana Castro, afirmó que los hermanos de esta congregación ven “tranquilizador” el hecho de que el sacerdote leonés contagiado por ébola en Sierra Leona sea tratado de esta enfermedad en un hospital español.
Castro afirmó que los hermanos de San Juan de Dios están viviendo la situación “con cautela”, dentro de que se trata de un momento “muy difícil”, y trasladó su agradecimiento al esfuerzo que desde el Gobierno se ha realizado para cumplir con la voluntad del sacerdote de ser repatriado. Añadió que la repatriación contribuirá a aliviar un poco el “bajo nivel anímico” en el que el sacerdote se encuentra y anticipó que es probable que el misionero sea tratado con el mismo fármaco que en agosto se aplicó a su compañero de hermandad, el religioso Miguel Pajares.
Manuel García Viejo, leonés de 69 años, es director médico de un hospital de la orden de San Juan de Dios en la ciudad de Lunsar y fue diagnosticado con ébola en la madrugada del viernes, tras permanecer varios días enfermo.
El Gobierno puso ayer en marcha un protocolo de repatriación ante el segundo caso de un español infectado por ébola, tras el seguido en agosto con su compañero de orden religiosa, el sacerdote Miguel Pajares.
Al cierre de esta edición estaba previsto que Manuel García Viejo llegase a España sobre las 03.00 horas de la madrugada después de que ayer por la mañana partiera desde el aeropuerto de Torrejón de Ardoz (Madrid) el avión medicalizado encargado de su repatriación.
Manuel García viajó en el avión Hércules medicalizado que despegó desde la base de Torrejón de Ardoz y que llegó a Freetown (Sierra Leona) a las 15.51 horas.
En el avión viajaron dos tripulaciones, integrada cada una por un piloto, un copiloto, un navegante y un auxiliar (ocho personas en total) más dos equipos médicos formados por un comandante médico, un capitán enfermero, un cabo primero y un auxiliar de enfermería (seis en total, todos militares).
En el avión se instaló una cámara para aislar temporalmente a enfermos contagiosos, que proporciona la máxima protección al paciente y al personal sanitario que lo trata, así como un sistema de soporte vital para la monitorización del enfermo en todo momento.
Asimismo, se cargaron otras dos cámaras de aislamiento (una segunda de reserva, ya montada, y otra más sin montar, con carácter preventivo) y material médico diverso con un total de 1.200 kilos. Las tripulaciones, sanitaria y de vuelo de cabina, iban protegidas con monos impermeables que cubren de los pies a la cabeza, más gafas, mascarilla, guantes y calzas, para aislarlas de fluidos o partículas contaminantes en el área de trabajo próxima al paciente infeccioso.
Por otro lado, el hospital Mateu Orfila de Menorca activó ayer el protocolo de actuación ante la sospecha de un posible caso de ébola detectado por los servicios de Urgencias y Medicina Interna en una paciente española de 27 años que ha regresado recientemente a Menorca procedente de África.
La mujer residió durante seis meses en Kedougou, una región situada en la frontera de Senegal con Guinea Conakry.
La paciente permanecía ayer hospitalizada en una habitación aislada del centro público, pero en breve iba a ser trasladada en un avión ambulancia del 061 al hospital Son Espases de Palma por indicación de los responsables de Medicina Interna del hospital menorquín. En Son Espases, hospital de referencia de las Islas Baleares, se harán todas las pruebas complementarias.

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