Una nueva joya artística sucederá al retablo de 1717

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La pérdida artística es incalculable y, lo que es peor, irreparable. Una de las más significativas es la del retablo mayor, construido por el artista compostelano Miguel de Romay en 1717, y que era la joya del templo.
El objetivo ahora es crear un nuevo retablo que esté a la altura del santuario y que ayude a revalorizarlo una vez haya concluido su proyectada reconstrucción. Por el momento no hay nada concreto al respecto ni tampoco se conoce qué coste tendrá, pero son varios los especialistas que están estudiando las diversas opciones que se barajan para el altar mayor.
Unas propuestas que van desde la reconstrucción fotográfica del anterior hasta la creación de una réplica. La Dirección Xeral de Patrimonio será la que decida, pero el objetivo es que se trate de una obra original a cargo de un autor reconocido.
El retablo destruido por el fuego llevaba en la iglesia desde principios del siglo XVIII y fue contratado por Francisco Mourín, administrador del conde de Maceda. De estilo barroco y profunda decoración, estaba dedicado a la Virxen da Barca. En sentido vertical se dividía en tres calles y en el horizontal en tres cuerpos. Destacaba el cuerpo central  con dos calles dedicadas a los apóstoles con relieve de medio cuerpo, que convergían hacia el centro, donde se situaba el camarín de la imagen gótica de la Virgen, obra del siglo XIV. Este cuerpo, profusamente decorado con cabezas de ángeles, castillos, estrellas y soles, entre otros elementos, era el más barroco de todos. El primer cuerpo tenía en los extremos de su base cuatro cabezas de leones y en medio las puertas de la sacristía. El último cuerpo era el más sencillo del retablo, adaptado a la curvatura de la bóveda.
En el templo había otros dos retablos barrocos, situados frente a frente: uno dedicado a San Xoán y otro a San Miguel. En los otros cuatro altares del santuario se situaban sendos retablos dedicados a la Virxe da Saleta, la Purísima Concepción, el Santo Criste y la Virxe das Dores.  
El valor de lo que se ha perdido es incalculable, pero en Muxía han creado una comisión de emergencias para canalizar a través de dos cuentas bancarias las ayudas solidarias que reciben y que ayudarán a costear su recuperación. n d.b.

Una nueva joya artística sucederá al retablo de 1717