El primer título de Víctor: la permanencia del Deportivo

19 abril 2015 Fútbol Liga Primera División Temporada 2014-2015 Deportivo-Atlético de Madrid: 1-2
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Víctor Sánchez del Amo ha conseguido su primer título como entrenador, la permanencia del Deportivo en la Liga BBVA, un éxito que no lleva aparejado un trofeo, pero sí le otorga reconocimiento.
El madrileño desembarcó en el Deportivo el 9 de abril, a falta de ocho jornadas para el final del campeonato, con el equipo fuera del descenso pero después de haber dado muy malas sensaciones ante el colista, el Córdoba (1-1), en el estadio de Riazor.
Después de haber acompañado a Míchel González en el Getafe, el Sevilla y el Olympiacos, Víctor esperaba desde el pasado verano la oportunidad de empezar su carrera como entrenador principal y le llegó en uno de los banquillos que más deseaba, el del Deportivo, el equipo en el que, como jugador, había contribuido a la etapa más brillante de su historia.
“Mi debut como entrenador va a ser en Primera con el Deportivo, un sueño hecho realidad. Eso supone adrenalina para conseguir los objetivos”, comentó el día de su presentación como técnico del Deportivo.
El madrileño, que había ganado una Liga, una Copa del Rey y dos Supercopas con el Deportivo, llegaba dispuesto a reconducir el rumbo de un equipo que deambulaba y estaba sobre el alambre en la Liga BBVA.
Se puso manos a la obra, reanimó al vestuario y a la grada, cambió métodos de entrenamiento, apostó por el laboratorio, el vídeo, los análisis, la preparación exhaustiva y dejó la responsabilidad de la permanencia en la experiencia de jugadores como Manuel Pablo García, con el que había compartido banda como futbolista.
Del verde salieron futbolistas que habían tenido muchos minutos con su antecesor, caso del argentino Luis Fariña, prácticamente desaparecido desde el cambio en el banquillo, y el Deportivo ganó solidez y compitió.
El cóctel le salió bien a pesar de las dificultades, reanimó a los jugadores y contagió a la grada con su discurso, dirigido a esos dos frentes.
Su presentación fue un guiño a los aficionados para intentar sumar a todos en la pelea por la permanencia, que se antojaba complicada por el calendario: Real Sociedad, Atlético de Madrid, Málaga, Elche, Villarreal, Athletic de Bilbao, Levante y Barcelona serían sus rivales.
El Deportivo de Víctor fue competitivo desde el principio: empató en su debut en Anoeta después de haber ido dos veces por detrás en el marcador.
Una semana después, sufrió su primera derrota, en la visita del Atlético de Madrid (1-2) al estadio de Riazor en un partido muy especial para él por todo lo que representaba volver a ese césped en el que había triunfado como jugador.
Aún con la derrota, el equipo compitió y no se rindió con 0-2 en el marcador, y lo mismo hizo en la siguiente jornada ante el Málaga en La Rosaleda, donde puntuó (1-1) pese a empezar perdiendo.

una laguna
Solo hubo una “laguna”, tal y como admitió el propio entrenador, la goleada en Elche (4-0), 72 horas después del partido de Málaga.
Medio centenar de ultras del Deportivo invadieron los campos de la ciudad deportiva de Abegondo e irrumpieron en el entrenamiento posterior a la debacle de Alicante.
El equipo respondió con un empate ante el Villarreal (1-1) en el estadio de Riazor, otra vez yendo por detrás en el marcador, y también igualó en Bilbao (1-1) en un partido en el que rescató el empate en el descuento y en el que se le anuló un gol legal.
Víctor evitó el peor debut de un técnico con el conjunto coruñés en Primera División gracias a la victoria ante el Levante (2-0) en la penúltima jornada y tras mil minutos sin ponerse por delante en el marcador.
En ese partido revitalizador, el Deportivo, además, rompió la peor serie de partidos sin ganar (14) de toda su historia en la máxima categoría.
Pero aún así, el equipo tenía por delante un final de temporada que no invitaba al optimismo y al que el técnico le dio la vuelta: el del Camp Nou, ante un Barcelona recién proclamado campeón, no era “un partido a vida o muerte” sino “una oportunidad”, un encuentro con el que “sueña” todo futbolista.
Allí vivía el Deportivo una pesadilla (estaba en descenso desde el minuto 5), hasta que el ‘plan b’ que había preparado durante la semana cambió el guión del partido (2-2) y dio un vuelco a la clasificación: el club evitó el descenso y Víctor logró su primer ‘título’ como entrenador. n

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