Los placeros de San Agustín denuncian un interés municipal por dividirlos

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El malestar de los concesionarios y vendedores ambulantes del mercado de San Agustín va in crescendo a medida que desde el área de Empleo y Economía Social anuncian nuevas medidas para ocupar los puestos vacíos. En un contexto de cambio, numerosos comerciantes han solicitado nuevas ubicaciones o las permutas de unos locales por otros y el Ayuntamiento ha denegado o concedido sin un criterio claro. Así lo sostiene la mayoría de los placeros, que opine que el Gobierno local busca generar la división de posturas para que los individuos no se apoyen en el grupo.
Si antes el enfado era con el concejal del ramo, Alberto Lema, ahora en la plaza de San Agustín también hay un ambiente irrespirable entre algunos compañeros. Lo dicen ellos mismos, que se sienten víctimas o privilegiados por las decisiones de la Concejalía de Empleo y Economía Social. 
Y es que esta está respondiendo de forma supuestamente discriminatoria, según dicen, a las demandas de unos y otros ocupantes de los puestos ante el inminente intento de sacarlos a concurso. El Ayuntamiento quiere dividir algún negocio por la mitad cuando, en otros casos, ha cambiado un puesto por dos –cada uno de ellos del mismo tamaño que el inicial– a otras personas sin que mediara ningún acuerdo ni proceso de adjudicación pública. Igualmente, las permutas que se han pedido han recibido distinta aceptación, pues algunas vendedoras se beneficiarán de una nueva ubicación mientras otras se sienten perjudicadas por los locales que tenían en concesión y que se reformaron en las últimas actuaciones realizadas en el mercado. 
“Hay quién siente que le están invitando a irse”, comentan distintas voces, mientras la mayoría apunta a una división de los placeros para que estos no se opongan en bloque a las políticas futuras de Lema, como lo han hecho hasta el momento con asuntos tan polémicos como la Ordenanza de Mercados.

Los placeros de San Agustín denuncian un interés municipal por dividirlos