
Arteixo fue pionero en la introducción de ordenadores en las clases gracias al Proyecto Ponte dos Brozos. Sin embargo, el cuerpo docente arteixán no se ha quedado ahí y la innovación se ha convertido en una tónica habitual de sus clases. El paso más reciente en este campo lo ha dado el instituto de Pastoriza que lleva tres años participando en un proyecto europeo y en el que su cometido ha sido experimentar en el curso pasado con las tabletas y cuyas conclusiones han sido expuestas por los profesores del centro en Bruselas.
Arteixo se ha codeado con los centros de otros cinco países como Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Turquía. Su misión era explorar nuevos sistemas pedagógicos y el resultado ha sido “sorprendente” en palabras del profesor José Luis Iglesias. “El futuro pasa por suprimir el libro de texto por las nuevas tecnologías”, sentencia Antonia Pascual, directora del centro que hace hincapié en unos resultados que ha llevado incluso a que estudiantes de tercero de la ESO que tenían la intención de dejar los estudios, “se están replanteando su decisión”.
interdisciplinar
Desde el centro tienen claro que los ordenadores y los portátiles con los que comenzaron hace diez años tienen los días contados. Las tabletas, por ser “más intuitivas” y de “fácil manejo” presentan muchas ventajas a la hora de presentar contenidos y el aprendizaje y la asimilación de conceptos por parte del alumnado es más rotunda.
Una clase de 30 alumnos, caracterizada por su heterogeneidad fue el laboratorio de este “cambio metodológico que se hace necesario”, expone Pascual, que destaca que todo el trabajo se ha ejercido de manera interdisciplinar. Es decir, los alumnos han hecho uso de las tabletas en todas las asignaturas.
Los maestros que han llevado la batuta se han percatado que gracias a las nuevas tecnología, son ellos los que “producen conocimiento”, explica Iglesias que al mismo tiempo recuerda que para los estudiantes, este mundo “les es más común”.
A lo largo del curso que acaba de finalizar, los alumnos han trabajado de manera individual con estas tabletas y en grupo, así como con el profesorado.
Son estudiantes de entre 15 y 17 años que han formado parte de esta experiencia con la que los profesores han podido presentar ejemplos prácticos y la “versatilidad” de la herramienta junto con sus homólogos europeos. Las oportunidades son infinitas y la comunicación a través de la red entre profesores y alumnos es una de las claves del éxito de una experiencia que incluso les ha llevado a crear un código QR (que se puede leer con determinados dispositivos móviles) sobre el instituto.
Con una base como el Ponte dos Brozos, desde el instituto también relatan que esta experiencia sirve para “abrir caminos” al proyecto educativo que nació en el colegio que lleva el mismo nombre, porque se trata de “una experiencia paralela”. n






















