Puigdemont pedirá por carta explicarse en el Congreso pero no permitiría que se voten sus propuestas

Puigdemont aplaude tras la lectura de un manifiesto | toni albir (efe)
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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, prevé posiblemente la firma del decreto de convocatoria del referéndum del 1 de octubre a principios de septiembre, y cree que sería una “buena señal” que la firmara también el resto del Gobierno catalán. En una entrevista en Rac1, calculó así que la firma de la convocatoria “podría ser a principios de septiembre”.


Antes de ello, Puigdemont explicó que deberá aprobarse la ley de transitoriedad jurídica, lo que podría producirse durante la segunda quincena de agosto, y cuyo contenido explicarán a finales de junio o principios de julio con una campaña.

Una firma conjunta
Según Puigdemont, en caso de que se considere necesario que el vicepresidente, Oriol Junqueras, firme la convocatoria también lo hará “sin ningún problema”, y reveló que hay alcaldes y diputados que le pidieron poder hacer lo mismo, posibilidad que no excluyen ahora mismo.
Al preguntársele qué hará si el Tribunal Constitucional (TC) anula la convocatoria, afirmó que seguirá adelante con la organización del referéndum, y en caso de que le inhabiliten avisó de que el Estado entraría “en un terreno jurídicamente incierto”.

No se entera
Después de que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, haya avisado de que hay que prepararse para una estrategia de tensión, a Puigdemont le preocupa que haga este análisis “porque significa que no se entera de nada”.


“¿A qué se ha dedicado esta señora? ¿Cómo es capaz de decir tantas inexactitudes y tergiversaciones en tan poco rato alguien que tiene encomendada la misión de interesarse por lo que pasa en Cataluña?”, preguntó.


Para el president, no puede ser que un Estado se sienta tensionado ante los que piden poner urnas: “A mí, me tensionan otras cosas, como que la Mesa deba responder ante la justicia por permitir un debate democrático”.
También explicó que esta semana enviará la carta a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para pedirle con qué mecanismo puede acudir a la Cámara para explicar lo que pasa en Cataluña desde su punto de vista y escuchar el debate que se genere, pero no para proponer que se vote la demanda catalana.


“Lo único que no se ha votado es la propuesta española para Cataluña”, subrayó Puigdemont, que también dio la bienvenida al PP a la “campaña del no” por repartir folletos advirtiendo de que en una Cataluña independiente no se podrán pagar las pensiones, algo que considera grotesco teniendo en cuenta la gestión de ellas del Ejecutivo central.


Según Puigdemont, desde su última reunión con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en enero, no tuvieron más contactos al margen de los encuentros que tienen en actos institucionales.


En relación al papel del rey, aseguró que no habla con él de las relaciones entre Cataluña y el resto de España, y cree que como jefe del Estado debe mantener una actitud de “prudencia”.


Por su paqra vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, acusó ayer al Govern de “provocar al Estado” con su “estrategia de tensión”, mientras que el presidente Carles Puigdemont aseguró que a finales de este mes o inicios de julio se dará a conocer la principal “ley de desconexión”.
La jornada de ayer arrancó con reproches cruzados entre Sáenz de Santamaría y Puigdemont en sendas entrevistas, al mismo tiempo que independentistas y “comunes” manifestaban su apoyo al secretario tercero de la Mesa del Parlament, Joan Josep Nuet, que ayer ha tenido que declarar ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por haber permitido que la cámara catalana votara dos resoluciones a favor de un referéndum.
Después de que Puigdemont haya anunciado que en los próximos días pedirá por carta al Congreso comparecer para explicar sus planes, sin someter ninguna propuesta a votación, Sáenz de Santamaría ha replicado que en la Cámara Baja se vota, no se dan “conferencias”.


“El Congreso no es un salón de actos para dar una conferencia”, advirtió la vicepresidenta en una entrevista en TVE, antes de añadir: “Con lo que le gusta al señor Puigdemont que votemos todo el mundo, nos quiere prohibir que votemos en el Congreso”.


“Asistiremos a una estrategia de movilización, más mediática que de contenido. Se busca provocar y una reacción por parte del Estado. Buscan el victimismo”, añadió la vicepresidenta.

Puigdemont pedirá por carta explicarse en el Congreso pero no permitiría que se voten sus propuestas