Movilidad prepara otro plan para el autobús que no se aplicará hasta 2018

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La Concejalía de Movilidad contratará un nuevo estudio para la reordenación del transporte público, tanto urbano como metropolitano, en la ciudad que llevará a cabo la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona. El responsable del área, Daniel Díaz Grandío, espera que esté finalizado este mismo año, para que sus conclusiones se puedan aplicar a lo largo de 2018. Esto supone una nueva demora a la hora de aplicar una mejora que Grandío lleva anunciando prácticamente desde que se hizo cargo de la Concejalía y sobre la que hasta marzo había mantenido que el plazo para activarla era el año corriente.  
El convenio que el Ayuntamiento trasladará este viernes a la Xunta para su aprobación costará 125.000 euros, aunque de las arcas municipales solo saldrá un máximo de 100.000 euros. La Agencia de Ecología Urbana de Barcelona, BCNecología, es un consorcio público integrado por el ayuntamiento barcelonés, que encabeza Ada Colau, su área metropolitana y su Diputación. Se da la causalidad de que el director de BNCecología es el arquitecto Salvador Rueda, que ya presentó un proyecto para la ciudad en 2011, durante el mandato del bipartito, que incluía “supermanzanas”, zonas de la ciudad donde el transporte privado estaba restringido. 
“Supermanzanas imposibles” 
El gobierno de Javier Losada no llegó a aplicar ese plan, y el de Carlos Negreira lo archivó. La concejala de Movilidad de ese mandato, la popular Begoña Freire, aseguró en su día que “es imposible hacer ‘supermanzanas’ en esta ciudad, les desafío a hacerlo”. Sin embargo, Grandío no lo descarta, a pesar de que reconoce que será una ardua labor de convencer a la ciudadanía para que acepte los cambios radicales en la movilidad que plantea el Gobierno de la Marea Atlántica. 
Porque, a pesar de que el edil sostiene ahora que BCNecología deberá investigar “un prototipo de mobilidade que sexa máis sostible e intelixente”, las líneas maestras del plan ya hace mucho tiempo que están planificadas, y así lo ha puesto de manifiesto públicamente en numerosas ocasiones el propio concejal de Movilidad. Lo que le interesa al Gobierno local es “evitar na medida do posible a redundancia de liñas e mellorar as frecuencias ata os cinco minutos”. Y eso solo es posible reduciendo a la mitad las 23 líneas actuales.
Se trata de un cambio muy importante, que está muy lejos de contar con el apoyo entusiasta de la Compañía de Tranvías y desde luego, de la ciudadanía coruñesa, que ya en otras ocasiones ha protestado con fuerza contra la eliminación de líneas. Grandío reconoció en una ocasión que “hai grandes cuestións que non se van poder consensuar pero si hai outras pequenas que se van poder ter en conta a través do traballo que faremos cos cidadáns”. .
Con transbordos 
Dado que el autor será el mismo que el de hace seis años, es poco probable que la investigación de los técnicos catalanes incluya muchas novedades en ese sentido, sino tan solo sugerencias para reducir la circulación de los vehículos privados, incentivar el de la bicicleta y el uso de intercambiadores para los transbordos.
Es mucha tela que cortar y Grandío ya reconoció en un simposio celebrado en abril que no se podrá llevar por completo en este mandato. “Os cambios profundos necesitan máis de catro anos”, declaró entonces, en lo que parece ya una reedición de lo que ocurrió durante la etapa final del mandato del bipartito. l

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