La maniobra de aterrizaje estrenada en Alvedro ayer apenas evitará desvíos

La niebla está detrás de la mayor parte de los aterrizajes frustrados en el aeropuerto coruñés | pedro puig
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La bajada de la distancia mínima hasta el suelo para que los pilotos decidan si siguen con la maniobra de aterrizaje o la frustran por la cabecera 21, la principal, de Alvedro estrenada ayer mismo supondrá una reducción mínima de los desvíos en el cómputo global del aeropuerto coruñés. Técnicos defensores de esta infraestructura consideran que para que la modificación del gestor de la navegación aérea en España, Enaire, tenga mayor validez debería volver a moverse el umbral de pista hacia su posición inicial antes de que se acometiesen las obras de  ampliación de esta. 
La bajada de nuevos mínimos de altura de decisión de la que dispusieron ya ayer las tripulaciones de los aviones que tomaron tierra en el aeropuerto coruñés no solventará en demasía los problemas que se pueden encontrar los pilotos en días de niebla. A pesar de que esta actuación “se va a complementar con una nueva carta de aproximación al aeropuerto que se publicará en septiembre”, lo cierto es que todas las partes implicadas han reconocido que la mejora será muy pequeña y que los cambios llegarán de verdad cuando haya ayudas al aterrizaje por la cabecera sur.  
La Sociedad para el Desarrollo del Aeropuerto de Alvedro Vuela Más Alto y los técnicos que forman parte de ella incidieron ayer en que “es necesario volver a reubicar el inicio de la zona de aterrizaje al existente antes de la ampliación” porque sería el verdaderamente útil para dar una solución parcial a la problemática que padece la infraestructura hasta que llegue la maniobra para el lado contrario de la pista.

Pendientes del monte Xalo
Al ser preguntado sobre las soluciones para ayudar a tomar tierra por la cabecera sur, la más próxima al monte Xalo, fuentes del gestor de la navegación aérea indicaron que “sobre las otras alternativas Enaire sigue trabajando”. 
No obstante, en una reciente entrevista al director de la terminal, Jesús Campo, publicada por este diario confiaba en que pronto se convocase una mesa de trabajo con AENA y las compañías aéreas para dar a conocer los resultados de los vuelos de prueba que se realizaron en mayo con una aeronave específica para calibrar los tres tipos de aproximación que se habían puesto sobre la mesa. 
Por su parte, también en mayo, el presidente de AENA, Jaime García-Legaz, se reunió con representantes municipales dejando claro que su previsión para la implantación de todas las ayudas para tomar tierra se implantarían en un plazo de “entre seis y nueve meses”, por lo que las pautas en la pista 03 deberían estar disponibles entre finales de este año y principios del que viene. 
Desde Enaire confirmaban a este diario hace unas semanas que el resultado de las pruebas era “satisfactorio” y que se esperaba poder “iniciar este verano los trámites relativos al estudio se seguridad correspondiente, parte previa y esencial para la puesta en servicio de la solución”. “Si todo se desarrolla sin complicaciones, podríamos disponer de ella en 2019”, incidieron. l

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