La Xunta desalojará a los okupas de la polémica comunidad de Novo Mesoiro

Los pisos que se vacían son precintados para evitar nuevos allanamientos quintana
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La Xunta expulsará esta semana a las dos familias okupas que hasta la fecha continuaban viviendo en el número 15 de la calle Ribeira Saca, en Novo Mesoiro. Algunos llevaban residiendo de forma irregular desde hace más de un año. Las órdenes de lanzamiento advierten que la fecha límite es el día 13, aunque probablemente se hará efectiva a primera hora de la mañana de hoy.
A principios de año, la Xunta, que es la dueña de los pisos ocupados a través del Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS), abrió el procedimiento para expulsar a las cuatro viviendas que entonces estaban ocupadas después de que llegaran Ayuntamiento, Xunta y comunidad de vecinos llegaran a un acuerdo. Pero desde entonces, la presión de la autoridades, sobre todo de la Concejalía de Servicios Sociales, ha conseguido que por lo menos dos se marcharan, .
La mayoría de esas personas se encontraban en riesgo de exclusión social, y acabaron recalando en Novo Mesoiro, en los portales del número 15, 17 19 y 21 al saber que había varias viviendas vacías de titularidad pública. Hay que tener en cuenta que el IGVS es dueño de gran parte de los 160 pisos que engloban los cuatro portales de la comunidad y muchos de esos domicilios están ocupados de forma legal por personas con escasos medios económicos, algunos de ellos antiguos chabolistas. Contra algunos de ellos la Xunta tuvo que abrir expedientes después de que la comunidad de vecinos denunciara toda clase de molestias, que iban desde actos vandálicos a amenazas, pasando por trapicheos con drogas a saqueos e incendios de los trasteros, que hacían insoportable la convivencia.
De hecho, la mayor parte de los okupas no eran considerados problemáticos por el presidente de la comunidad, Francisco Mañana. Pero desde que se llegó a un acuerdo a principios de año, Servicios Sociales ha conseguido que la mayor parte de ellos se marcharan sin hacer ruido. Fue un asunto delicado porque se trataba en algún caso de familias con menores a su cargo, de manera que había que buscarle alternativas.

Agosto
En un principio, el lanzamiento estaba programado para principios de agosto, pero Servicios Sociales consiguió retrasarlo un mes a cambio de que los okupas firmaran un documento por el que se comprometían a mudarse en ese plazo de tiempo. Sin embargo, no lo hicieron, alegando que lo habían intentado pero que nadie había querido alquilarles un piso teniendo como único ingreso la Risga (Renta de Inclusión Social de Galicia).
Las autoridades esperan todavía que los okupas se vayan por su propio pie. En todo caso, una vez solucionado este problema queda por ver en qué acaban los expedientes que la Xunta abrió contra sus propios inquilinos por los trastornos que generan en la convivencia. El problema llevó a la comunidad a decidir la instalación de varias cámaras de seguridad para controlar las zona comunes, como los garajes y los trasteros, y evitar así actos vandálicos.

La Xunta desalojará a los okupas de la polémica comunidad de Novo Mesoiro