El operativo contra las inundaciones en Ponteceso se levantó de madrugada

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El del pasado viernes fue un día muy largo para los efectivos del Grupo Municipal de Emergencias de Ponteceso y para las voluntarios de las agrupaciones de protección civil de concellos limítrofes que trabajaron codo a codo con ellos para que las inundaciones que sufrió la villa de Pondal ese día causaran el menor daño posible a vecinos y comerciantes.
Las labores de achique de los canales que recogen el agua del Xungal y de las partes altas del municipio para llevarla hasta el cauce del Anllóns a su paso por la localidad, se prolongaron hasta alrededor de las 3 de la madrugada de ayer, según anunció el alcalde, Lois García Carballido, que también estuvo en todo momento muy pendiente de la evolución de la incidencia, a la vez que puso al tanto de la misma a responsables de la Consellería de Medio Ambiente.
En la mejoría de la situación fue determinante la tregua que proporcionó la lluvia a partir de media tarde justo, después de la pleamar y también las bombas facilitadas por la Axencia Galega de Emerxencias (Axega), que permitieron incrementar la capacidad de achique del agua de los canales hasta los 20.000 litros por minuto.
De esta forma, y según explica el propio mandatario pontecesán, a partir de las 14 horas del viernes empezó a hacerse evidente que el nivel del agua que inundaba buena parte de la capital del municipio, empezaba a bajar poco a poco. García Carballido incide en que desde que a las 7 de la mañana se puso en marcha el operativo de lucha contra el agua en la capital municipal, hasta las 3 de la madrugada en que se levantó el mismo, una de las prioridades de los efectivos de emergencias fue la de evitar que el agua anegase los bajos comerciales, cosa que acabaría consiguiéndose. De esta forma, los inmuebles afectados fueron una docena de sótanos y garajes y algunos vehículos que se guardaban en los mismos y no pudieron ser retirados a tiempo.
La situación mejoraría definitivamente al bajar el nivel del río, lo que posibilitó que el propio cauce fluvial recobrase su función natural de aliviadero de los  dos canales internos que atraviesen el casco urbano. 
A partir de entonces ya se pudo prescindir de las bombas de la Axencia Galega de Emerxencias y de Protección Civil de Malpica, y el propio GES pontecesano centró sus recursos y esfuerzos en ayudar a los vecinos a sacar el agua de sus sótanos. Las tareas se suspendieron a las 3 de la madrugada, pero antes de las 7 de la mañana ya se habían reanudado. Doce horas más tarde se había conseguido achicar el agua de la práctica totalidad de los sótanos anegados y los efectivos del GES se disponían a tomar un merecido descanso con el fin de volver a estar en alerta un par de horas antes de las 5 de la mañana, momento para el que se esperaba una pleamar cuya coincidencia con marea vivas y fuertes lluvias podría poner nuevamente en jaque a los vecinos de Ponteceso en el transcurso de esta madrugada.

El operativo contra las inundaciones en Ponteceso se levantó de madrugada