El cierre del único banco de Tarrío lleva a Culleredo a “renunciar” a trece tasas

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El cotejo de documentación y la obtención de determinados certificados no conllevarán el pago de ninguna tasa a los vecinos de Culleredo. El cierre de la única oficina bancaria de Tarrío ha llevado al gobierno municipal a eliminar un total de trece epígrafes de la ordenanza fiscal número seis para facilitar los trámites con la administración local por parte de los ciudadanos, explicaron desde el equipo que lidera el socialista Julio Sacristán.
Con la aplicación de esta medida, el consistorio dejará de percibir unos 4.000 euros anuales,   correspondientes a determinadas gestiones y procedimientos administrativos que, hasta este momento, requerían el pago de diversas tasas al Ayuntamiento de Culleredo.

Trabas
El ciudadano salía de la casa consistorial y efectuaba los abonos en el banco situado a pocos metros, para volver y continuar con los trámites en la sede municipal de la capital cullerdense: Tarrío. Sin embargo, desde el cierre de esta oficina a finales del mes pasado, los vecinos se ven obligados a desplazarse desde la a las sucursales sitas en los núcleos urbanos de O Burgo o Vilaboa.
“Esto supone una importante traba para el usuario que hemos decidido evitar”, resumen desde el gobierno municipal que preside Julio Sacristán.
El pleno de la corporación aprobó el miércoles, día 18 de diciciembre, de forma provisional, esta modificación y, una vez que supere el período de exposición al público entrará en vigor,  “ofreciendo a los vecinos del municipio las máximas facilidades en la realización de las gestiones”, resumen desde el Ayuntamiento de Culleredo. n

El cierre del único banco de Tarrío lleva a Culleredo a “renunciar” a trece tasas