Iberdrola arremete contra la solar en la inauguración de una hidroeléctrica

El Principe Felipe (centro), junto al president de la Generalitat, Alberto Fabra (dcha), y el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, durante el acto de inauguración de la "Muela II" del complejo Hidroeléctrico Cortes -
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El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha arremetido hoy contra las tecnologías solares, por su coste e "ineficiencia", durante la inauguración del complejo hidroeléctrico de La Muela, en Valencia.

La inauguración de este complejo, el mayor de tecnología de bombeo de Europa, ha estado presidida por el Príncipe de Asturias y ha contado con la presencia del presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, entre otras personalidades, que no han intervenido en el acto.

Sánchez Galán ha subrayado durante el único discurso de la inauguración que esta obra demuestra el compromiso de la empresa con las renovables, en especial con aquellas más "eficientes".

Así, ha insistido en que este complejo, con sus más de 2.000 megavatios (MW), tiene mayor capacidad de generación que todas las plantas termosolares de España juntas y que constituye un "buen ejemplo" de almacenamiento eficiente de energía "a diferencia de otras tecnologías de almacenamiento como las sales fundidas", que utilizan algunas centrales termosolares, y que están subvencionadas.

También ha criticado el coste de las centrales solares, ya que calcula que "si se suspendiera la producción con estas tecnologías la factura podría bajar en más de un 10 %".

"Las termosolares y fotovoltaicas cuestan unos 5.000 millones de euros (en subvenciones) al año", pero solo producen un 5 % de la energía, una aportación sin la que "el sistema puede funcionar y nos ahorraríamos 5.000 millones".

"La contradicción es que por querer mantener centrales ineficientes económica y en algunos casos incluso medioambientalmente", en referencia a las termosolares, otras "centrales eficientes no tengan espacio y tengan que salir del mercado", en referencia a las plantas de ciclo combinado.

Con respecto a la inauguración, Sánchez Galán ha destacado que la obra de La Muela "refrenda nuestro compromiso con España" en un momento en que el 70 % del negocio de la eléctrica procede del extranjero.

Las centrales de bombeo suben el agua a un vaso situado a más altura cuando hay exceso de generación en el sistema, de manera que estos recursos están disponibles para liberarlos y producir electricidad en el momento en que sea necesario.

Es decir, en la práctica funcionan como un almacenamiento de energía: consumen electricidad cuando sobran y producen cuando hace falta.

En total, Iberdrola cuenta con una potencia de unos 2.000 megavatios (MW) de aprovechamiento hídrico en el río Júcar, que ha supuesto una inversión de unos 1.200 millones de euros.

Solo en la ampliación de La Muela, que ha durado siete años y que tiene por objetivo principal aumentar la capacidad de bombeo, la eléctrica ha invertido 350 millones de euros y ha dado empleo a unos 3.000 trabajadores, buena parte de ellos de la Comunidad Valenciana.

Según la eléctrica, la Muela II consta de cuatro grupos reversibles que permiten sumar una potencia de turbinación de 852 MW -744 MW en bombeo- que aprovechan el desnivel de más de 500 metros que existe entre el depósito superior y el embalse de Cortes de Pallás para generar energía.

Para la instalación de la nueva central ha sido necesaria la excavación de una caverna de 115 metros de largo, 50 de alto y 20 de ancho, un volumen similar a un bloque de 300 viviendas.

Además, su construcción ha implicado transportar 270.000 metros cúbicos de excavación y 90.000 metros cúbicos de hormigón, en 54.000 y 15.000 camiones, respectivamente, que puestos en fila cubrirían la distancia que separa Valencia de la frontera francesa.

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