Los vándalos dañan la plaza de la Sagrada Familia pocas horas después de su apertura

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El Ideal Gallego-2011-05-22-011-13206529R.L. > a coruña
  El comportamiento incívico alcanza a veces marcas de campeonato. Antes de que la remozada plaza de la Sagrada Familia cumpliese 24 horas de servicio a los vecinos, un grupo de desconocidos ya se había encargado de dejar su sello de vandalismo.
Sin inauguraciones y con la zona de jardín todavía sin rematar, los obreros decidieron el viernes a primera hora retirar las vallas y permitir que los vecinos pudiesen disfrutar ya de la plaza. De hecho, muchos ya se habían saltado el cierre días antes para probar los bancos.

Destrozos > Pero a última hora de la tarde los vándalos ya se habían pronunciado. Varias pintadas de color ocre afeaban ya elementos como el tobogán, parte del vallado de madera de la zona de juegos o el panel informativo en el que se recogen, entre otros datos, el teléfono público y el centro de salud más próximos para actuar en caso de emergencia.
También sufrieron los ataques los muros que protegen el ascensor del aparcamiento subterráneo, que aún no ha sido puesto en servicio. Los gamberros completaron su “proeza” derribando un par de papeleras a patadas y forzando el cierre de la pista de chave, que tampoco está todavía rematada.
La indignación era evidente ayer por la mañana entre los vecinos, que se las prometían muy felices con una plaza en la que el Ayuntamiento ha hecho un esfuerzo por conservar el toque boscoso que siempre le dieron los olmos y los sauces. Además de conservar parte de los árboles originales, se han plantado otros nuevos. La plaza se ha dotado con un área de juegos infantiles más amplia que la original, una zona de aparatos de estimulación física para mayores, una parada del servicio Bicicoruña y la reposición de la estatua a la paternidad, que presidía la plaza desde su origen.

Críticas > Las críticas, que también las hay, vienen por la nueva disposición de la zona ajardinada, que limita los accesos a la plaza a cuatro puntos.
Desde el Ayuntamiento se explica que con ellos se pretende aislar el centro del espacio del ruido procedente de las calles que lo rodean. En cualquier caso, el bautismo de los gamberros ha causado indignación entre los vecinos.

Los vándalos dañan la plaza de la Sagrada Familia pocas horas después de su apertura