La Policía advirtió de que las monjas indias habían recibido amenazas de ser deportadas

14/12/2015 Arzobispo de Santiago, don Julián Barrio. El arzobispo de Santiago, Julián Barrio Barrio, ha eludido pedir el voto para una organización política y únicamente ha llamado a "votar" de forma "libre y voluntaria
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Los agentes encargados de la investigación del caso de las monjas indias supuestamente retenidas en un convento de clausura de Santiago advirtieron en sus diligencias de la existencia de “amenazas veladas” con una posible deportación a su país de origen si abandonaban la congregación y destacaron que la prolongada convivencia en este recinto había “afectado” su voluntad.
Fuentes próximas a la investigación confirmaron que los agentes que acudieron el sábado hasta el convento de las Mercedarias de Santiago reflejaron en sus escritos que las monjas estaban condicionadas por el “aislamiento del exterior”, por la realización de un “trabajo excesivo” y por la “influencia” que en ellas ejercían sus superioras.
De hecho, tras entrevistarse con ellas, apuntaron que esta “influencia” parecía haber “afectado” su capacidad de decisión y la forma en la que entendían la vida en el convento, algo que trasladaron a la jueza.
Del mismo modo, apreciaron que las mujeres eran víctimas de “amenazas veladas” con ser deportadas a la India si dejaban la institución y que eran “privadas de su documentación personal”, que los agentes tuvieron que requerir a la congregación cuando las monjas decidieron abandonar el recinto.
La idea de que pudiesen ser deportadas a la India viene reforzada por dos casos previos que ahora también investiga la magistrada del Juzgado de Instrucción número 1 de Santiago, que analiza los motivos que llevaron en 2011 a la deportación a la India de dos monjas de la misma congregación que tenían permiso de residencia.
El Arzobispado de Santiago rechazó de forma contundente que ninguna de las monjas que había solicitado dejar los hábitos estuviese retenida, y apunta a que se estaba llevando a cabo un proceso de “dispensa de votos” todavía por concluir cuando se produjo el operativo policial.
En relación a las condiciones de vida de las monjas narradas por los agentes, el Arzobispado recordó que la clausura supone una vida “peculiar” caracterizada por una “entrega radical”.

La Policía advirtió de que las monjas indias habían recibido amenazas de ser deportadas