Una niña de 13 años alerta a la Policía de un episodio de malos tratos a su madre

|

En unas semanas especialmente complejas en cuanto a violencia machista se refiere en la ciudad, la Policía Local dio cuenta ayer de la llamada de alerta que recibieron por parte de una menor que denunció que estaban agrediendo a su madre en su vivienda. Asimismo, en la madrugada pasada también se produjo otro episodio de malos tratos.
El primer suceso ocurrió a última hora de la tarde del pasado viernes pero los agentes tuvieron conocimiento del suceso a las 20.47 horas, cuando una niña de 13 años contactó con la sala del 092. La joven advirtió a los policías de que su madre estaba siendo agredida por su pareja en un domicilio de Monte Alto. Inmediatamente se envió a una patrulla al piso, donde los agentes de paisano fueron recibidos por la denunciante y por su progenitora, que estaba “moi nerviosa”.
La víctima les explicó que alrededor de las 20.00 horas su hija la llamó al trabajo para explicarle que su novio la había obligado a hacerle la cena. Una vez en la vivienda, la madre le recriminó esta actitud al hombre, lo que causó una airada reacción de este último.
Según el testimonio, agarró una botella de cristal con la que intentó golpearla pero el recipiente se rompió y el agresor se hizo un corte en un dedo. Después arrinconó a la mujer y le dio varios puñetazos en la cara que acabaron por generarle un corte en el mentón.
Los golpes solo pararon cuando se dio cuenta de que la niña –que estaba acompañada por otras dos menores de diez y tres años que estaban en otra habitación– estaba contactando con la Policía.
El hombre contó a los agentes que estaba cocinando cuando llegó su pareja y que empezó a discutir para luego darle un puñetazo.
Fruto de la agresión, la mujer de 38 años tuvo que ser trasladada a la Casa del Mar y posteriormente al Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) por una posible fractura en la nariz. El hombre, que también fue atendido en urgencias, quedó a disposición judicial con una denuncia de oficio por un delito de violencia de género.

Una niña de 13 años alerta a la Policía de un episodio de malos tratos a su madre