Investigan la muerte de un hombre cuyo cadáver apareció junto a un huerto de O Castrillón

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“Mi hijo me dijo: ‘Mamá ¿Qué ves tú ahí?’ No me imaginaba que fuera un cadáver, pero ahí estaba”, explica la testigo. Así, de forma casual, se descubrió el cadáver de un hombre tirado en un huerto de la calle Curtis, en O Castrillón. El sujeto fue identificado por la Policía Nacional como A.T.M., de unos treinta y tantos años de edad, de origen sudamericano. Su cuerpo apareció con signos de violencia cuando faltaban pocos minutos para las doce del mediodía.

La jueza de guardia decretó el secreto de sumario, así que los detalles son escasos. Ni siquiera se sabe cuánto tiempo pudo pasar allí el cuerpo antes de ser descubierto, puesto que se encontraba al pie de un terraplén, oculto desde la calle por el desnivel y la maleza. Afortunadamente, un testigo, un hombre de 38 años, se encontraba asomado de la ventana de un sexto piso y vio algo “rojo y azul”, que le extrañó. 

Cuando su madre llegó de la calle, la interpeló para preguntarle qué era aquello y ella, desde la ventana de su habitación, donde tenía un mejor ángulo de visión, pudo determinar que, efectivamente, era un cuerpo humano: “Tenía vaqueros rotos pero se le veía sobre todo una pierna y una mano”, recuerda. Iba calzado con zapatillas rojas y llevaba una pulsera o un reloj en la mano izquierda. Tras estar segura, telefoneó al 091, que acudió inmediatamente. Signos de violencia 
El cuerpo se encontraba tendido sobre un montón de plumachos (Hierba de la Pampa) cortados y parece que presentaba signos de violencia, producidos con un arma blanca, según todas las apariencias. Como se encontraba en una zona rodeada de maleza, los investigadores de la Policía Judicial decidieron desbrozar todo el terreno para tratar de localizar el arma del crimen. Para ello, contaron con operarios municipales del servicio de parques y jardines.

Pero también fue requerida la presencia de un técnico provisto de un detector de metales para peinar la zona, sobre todo la comprendida entre la huerta en sí y la calle. Sin embargo, la gran cantidad de basura de naturaleza metálica, como latas vacías, impidió que se hiciera una lectura clara. El aparato no dejaba de pitar sin que se llegara encontrar el cuchillo o cualquier otro objeto que podría haber sido el arma. Ante esta situación, se decidió emplear un tractor para despejar toda la zona y poder hacer así una inspección más detenida. El cuerpo fue retirado alrededor de las dos de la tarde por operarios de Servisa después de que la jueza ordenara el levantamiento del cadáver pero los trabajos para la localización de arma continuaron aún durante varias horas.

Segundo caso en cuatro días 
De confirmarse las circunstancias de la muerte de ayer, se trataría del segundo apuñalamiento que se registra en la zona, después de que el viernes pasado un hombre fuera ingresado en el hospital, donde aún permanece, tras recibir cuatro cuchilladas en el tórax, por lo menos una de ellas en el corazón. 
Se especula que, como en este caso, el móvil de la agresión pudo haber sido un ajuste de cuentas con drogas de por medio. l

Investigan la muerte de un hombre cuyo cadáver apareció junto a un huerto de O Castrillón