Ferreiro y Noriega censuran que Villares hable de golpe de estado interno en En Marea

El portavoz de En Marea, Luís Villares, antes de intervenir en el plenario | aec
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El alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, y el de Santiago, Martiño Noriega –ambos de la corriente crítica de la Mesa de Confluencia que ganó el plenario de En Marea frente a los oficialistas de Luís Villares– censuraron que el portavoz de En Marea, Luís Villares, asegurase haber “vivido” como un golpe de Estado lo sucedido en la asamblea, donde salieron adelante la práctica totalidad de las propuestas del sector crítico.
En una entrevista concedida a Europa Press, el alcalde coruñés calificó de “un poco exagerado” plantear las divergencias evidenciadas en el plenario en esos términos, después de que Villares afirmase que vivió y sintió como si la asamblea fuese un “golpe de Estado”. “Las palabras hay que utilizarlas en su justa medida”, argumentó el regidor coruñés, que se remitió a lo que “pasa en otros lugares donde se pone en riesgo la democracia” para censurar que se hable en esos términos.
Por otra parte, argumentó que el plenario obedeció “a la dinámica de funcionamiento de una organización plural como es En Marea”. “Es una organización democrática, donde hay cierta polarización y unas veces las tesis que uno defiende triunfan y otras no”, sentenció.

Ruptura en Madrid
Preguntado por las palabras de la diputada Alexandra Fernández –que reprochó a sus compañeros en esta Cámara guiarse por “intereses personales”–, Ferreiro aseguró que “respeta” su opinión y la de los demás compañeros de En Marea integrados en el grupo de Unidos Podemos. Con todo, remarcó que lo que le interesa “es que el grupo funcione y sea relevante para Galicia”.
Por otra parte, justificó su ausencia en el plenario por cuestiones familiares y su dedicación a los asuntos municipales, pero también al hecho de que su presencia no fuese “malinterpretada”. “O se interprete como algo diferente de lo que es; me gustaría poder ir como uno más, pero después no es esa la lectura que se hace”, apuntó sobre posibles interpretaciones sobre su relación con Luís Villares.
Mientras, el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, calificó de “especialmente desafortunadas” las declaraciones que están surgiendo tras el bronco plenario que En Marea. “Pero no voy a hacer nada por retroalimentar un debate que me parece estéril y autodestructivo”, quiso zanjar  el regidor compostelano y cabeza visible de Compostela Aberta, promotora de la Mesa de la Confluencia, en la que participan Anova, IU, Podemos, y las mareas de Ferrol y A Coruña, entre otras.
Con todo, reconoció que la foto que deja el tenso plenario del pasado sábado, en el que se produjo un agrio enfrentamiento verbal entre críticos y oficialistas, “no fue la más adecuada”. 
Para Noriega, “la imagen que se está proyectando del disenso”  podría pasar factura en las elecciones municipales del próximo año. “No ayuda, pero tampoco ayuda amparar candidaturas alternativas a los gobiernos de las ciudades, tampoco que en un plenario no haya más de 150 personas y que las partes estén desactivadas”, apuntó. “Si me dan a elegir entre un espacio atomizado que no disputa el gobierno de la Xunta al PP, o un disenso que corresponsabilice a las partes y relance el proyecto, me quedo con lo segundo”, aseveró.
Por su parte, el recién elegido secretario xeral de Podemos Galicia y diputado de En Marea en el Congreso, Antón Gómez-Reino, expresó que el resultado del plenario refleja que existe la demanda de “refundar” el proyecto. Además, negó que la relación entre los diputados de En Marea en el Congreso esté “rota”, como sugirió Alexandra Fernández. l

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