Solicitan tres años de prisión y 200.000 euros a un médico por la muerte de un recién nacido

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La negligencia médica es el principal fundamento en el caso de un médico coruñés que ha sido acusado de homicidio por imprudencia por la muerte en julio de 2008 de un recién nacido. El médico acusado era el ginecólogo de cabecera de la madre del bebé fallecido, cuyo embarazo había evolucionado “con total normalidad” hasta el momento de los hechos, según apunta el escrito de acusación de la Fiscalía.

La mujer, de 42 años, estaba de 36 semanas cuando comenzó a sentir molestias y rompió aguas antes de completar el período gestacional previsto, por lo que fue trasladada con carácter de urgencia a la Maternidad Belén. Al día siguiente, el acusado acudió a examinarla y decidió que se preparase a la paciente para monitorizarla y administrarle la anestesia epidural.

El fiscal asegura que causó graves lesiones al bebé por utilizar fórceps en el parto

Menos de dos horas después, la mujer presentaba un cuadro de “deceleraciones severas (bradicardia)”, por lo que el médico decidió forzar el parto, pese a que –apunta la Fiscalía- “las condiciones fetales no eran las adecuadas, ni en cuanto a altura, ni en cuanto a posición del feto, (ya que tenía la cabeza encajada), poniendo de manifiesto la existencia de un riesgo concreto”.

 

técnica de riesgo

Explica el escrito de acusación que para resolver la situación, el facultativo decidió optar por la extracción del bebé mediante fórceps, que no era el método más indicado, incrementando los propios riesgos derivados de esa técnica instrumental, “máxime cuando ya se había diagnosticado un sufrimiento fetal agudo”.

La Fiscalía también apunta a que la técnica más indicada “de forma absoluta” en esta situación habría sido la cesárea, dado que “ante las condiciones que se presentaban le era fácil inducir o sospechar sobre posibles complicaciones”. Pese a ello, el acusado empleó el fórceps, provocando un traumatismo obstétrico severo que derivó en una hipoxia neonatal, dado que la extracción se prolongó más de lo debido. A consecuencia de esto, el bebé fallecía horas más tarde debido a un fallo multiorgánico.

El fiscal pide tres años de prisión por un delito de homicidio por imprudencia, así como la inhabilitación profesional durante el mismo período de tiempo. Asimismo, solicita tanto para el padre como para la madres una indemnización de 99.775 euros. n

 

Solicitan tres años de prisión y 200.000 euros a un médico por la muerte de un recién nacido