Una vecina de Los Rosales hace frente a la maleza del barrio con un jardín

Obdulia Vázquez, ayer, durante su trabajo en el terreno limítrofe con su edificio en la calle de Manuel Azaña | pedro puig
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Harta de ver el abandono que sufría la zona verde de al lado de su casa desde hace más de dos décadas, Obdulia Vázquez decidió ponerse manos a la obra a principios del pasado mes de agosto y adecentar el terreno con sus propios y escasos medios. Esta vecina de Los Rosales quita la maleza y la basura del terreno y añade poco a poco plantas para crear un pequeño jardín en las inmediaciones del número 48 de la calle de Manuel Azaña.

“El tractor del Ayuntamiento viene dos o tres veces al año pero quita lo de la zona plana solamente así que a mí se me ocurrió quitar toda esa salvajada y empecé a limpiar y a poner flores y plantas, muchas de ellas me las dan los vecinos; dentro de un mes esto no lo va a conocer nadie”, explica esta vecina de 79 años. Aunque, por suerte, son minoría los que critican y no respetan su trabajo, Vázquez también asegura que hay quien coge flores alegando que no son de nadie y quien le roba sacos de tierra solo por maldad.

Donde antes había solo una ladera empinada, ahora hay unas escaleras que Obdulia fue creando poco a poco y con precarias herramientas. “Empecé con un rastrillo de 30 centímetros de aluminio al que cada vez que tocaba una piedra se le rompía un diente. Ahora que estoy terminando tengo buenos aparatos porque un vecino me los dejó y yo también tengo una finca en Oleiros y traje los míos. Ahora me hacía falta un carretillo porque ando a rastras con una bañera de un bebé que tiraron y la lleno de piedras y tierra”, explica.

Bien común

En este mes y medio que lleva trabajando el terreno los halagos superan a las críticas aunque también hay quien advierte a esta residente en los Rosales de las posibles multas que puedan venir desde María Pita. “Nadie me dijo nada y, es más, muchos vecinos que trabajan de funcionarios en el Ayuntamiento me dicen que lo que tendrían que hacer es premiarme. No lo estoy haciendo para mí ni es ninguna obra de arte solo estoy trabajando porque quiero y porque no hay mayor satisfacción que la de que vengan niños y me den las gracias”, indica. La zona en la que está llevando a cabo el mantenimiento está incluida en el futuro proyecto del Bosque de las Cinco Illas, una iniciativa que Obdulia Vázquez no hace más que celebrar: “Si lo hacen mejor que lo hagan, yo mientras estoy disfrutando”. Su hija Isabel también defiende su actuación alegando que “cando veñan todas as illas que teñen que vir xa non fará falla arranxar nada” y aclarando que su madre “non está apropiándose do que non lle pertenece; só pretende mellorar algo que estaba moi necesitado”.

Desde la Asociación de Vecinos y Comerciantes Amigos de Los Rosales celebran el trabajo de esta vecina y ya están pensando en nombrarla socia de honor de la entidad.

Una vecina de Los Rosales hace frente a la maleza del barrio con un jardín