Los hosteleros están “al límite” tras las nuevas restricciones y se movilizarán a partir de esta semana

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Los hosteleros de la ciudad se encuentran en una situación “límite”. Tras las nuevas restricciones, que impiden la entrada y salida de A Coruña y las reuniones de no convivientes, el presente de los establecimientos locales es “desesperada”. Así lo comunica el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete, quien anuncia movilizaciones a partir de esta semana para exigir ayudas ante un “cierre encubierto”.

Cañete narra que el anuncio de las restricciones sorprendió a todos los locales alrededor de las 13.30 horas del viernes, “con comidas a medio preparar y reservas durante todo el fin de semana”. Esto provocó “una catástrofe”, con cientos de cancelaciones y la mercancía estropeada, además de restaurantes vacíos durante toda la jornada. “No nos pueden avisar de esta forma, había que tener una previsión más amplia”, demanda. Ahora, los hosteleros se encuentran más desamparados que nunca. “Nos estamos arruinando y no tenemos ni para comer. No hay ningún tipo de ayudas para nosotros y no podemos esperar ni un minuto más para movilizarnos”, afirma.

Si bien Cañete entiende a la perfección la situación sanitaria y que hay que tomar medidas para frenar la curva de contagios, no comparte ni la forma ni la falta de apoyos por parte de las administraciones. “Tenemos que pagar los seguros sociales, los salarios y las rentas, además de que no podemos permitirnos abrir si nadie va a poder venir a consumir”, dice, y añade que se trata de una “crisis económica sin precedentes que afecta a 3.000 familias de la ciudad”.

 

Frustración y enfado

Así, el nivel de frustración y enfado es cada vez mayor. “Detrás de nosotros van las lonjas, los comercios, las empresas cárnicas, los taxistas. Representamos el 12% del PIB de la ciudad”, sostiene. Para paliar las numerosas pérdidas que se suceden unas a otras, Cañete insta, además de la concesión de ayudas, a que se deje de cobrar impuestos. “Tenemos que devolver el importe de los créditos ICO y seguimos pagando todo al día, pero ahora no nos podemos permitir abrir porque no vamos a facturar. No nos pueden ahogar de esta manera”, considera el presidente de los hosteleros de la ciudad coruñesa.

El del viernes fue un anuncio que también frustró la actividad de otro sector: el de las floristerías. “Muchos clientes vienen de fuera o van a sus pueblos con motivo del Día de Difuntos, por lo que tuvimos muchas cancelaciones de última hora con la mercancía ya en tienda”, reconoce Tania Alonso, propietaria de  Floristería Calo. La cancelación masiva de encargos que ya estaban elaborados supone el desembolso del importe que ya estaba invertido. “Perdimos producto y la tienda estaba llena, además, los cementerios están vacíos y la calle de Orillamar, por ejemplo, no tiene tránsito de gente, cuando todos los años está llena”, lamenta.

No es la primera vez que las floristerías de A Coruña ven cómo el anuncio de restricciones coincide con una fiesta o un día de celebración. Ocurrió con el Día del Padre, cuando ya hubo una pérdida de producto bastante grande. Tras esto, el Día de la Madre coincidió con el confinamiento domiciliario y la imposibilidad de pasar el día en familia, por lo que las tiendas tuvieron que reinventarse y realizar envíos a todos los hogares que no podían perderse las flores como elemento principal para celebrar en la distancia un día tan señalado.

Los hosteleros están “al límite” tras las nuevas restricciones y se movilizarán a partir de esta semana