“El humor es un verdadero antídoto contra el ‘gilipollismo’”

md83 madrid, 04/11/09.- los hermanos muñoz, componentes del dúo estopa, que celebra su décimo aniversario con "estopa x anniversárium", un doble álbum que incluye versiones de sus temas más conocidos inter
|

Jose y David dicen ser más pellejos con los años. Por eso, sus nuevas canciones tienen más de rock. Porque el rock siempre ha estado ahí y el 27 es una buena ocasión para demostrarlo. En el Coliseo. Tras dejarlo en ayunas durante un tiempo, los catalanes regresan con un repertorio que habla de Estopa en su versión 2.0 y de todo lo anterior, cuando una falda hizo estragos a golpe de rumba. Ahora que le han cambiado la chapa al coche, los Estopa siguen yendo a toda pastilla sin que nada ni nadie los detenga. Para asimilar lo que la calle siente y beber de lo gris, que es la mejor fuente de inspiración en un mundo que tiende a ponerse capas.

—Este disco supone una apertura para el grupo. ¿Vieron necesario una renovación después de trece años o ha surgido sola?

—Nosotros no hemos buscado ningún cambio. Simplemente nos ha salido. Por eso, pensamos en el título. La renovación fue a posteriori. Lo que sí puedo decir es que hemos trabajado más que en ningún otro disco. La producción de “Estopa 2.0” fue hecha a conciencia y sin pensar en cómo íbamos a llevar todo eso al directo. Fue toda una experiencia.

—¿Y cómo está siendo la reacción del público ante los nuevos ritmos?

—La gente está abierta a escuchar cosas nuevas porque al final el cambio es solo sustancial, solo en la forma, nosotros seguimos siendo los mismos y contamos las mismas historias.

—La evolución de Estopa tira más hacia el rock, ¿no?

—Siempre hemos sido rockerillos pero creo que es algo que se nos está acentuando con la edad.

—Pero normalmente ocurre lo contrario. Con los años, uno se tiende a ablandar. A volverse más melancólico.

—Pues en nuestro caso pasa que desde que empezamos hace trece años hasta ahora cada vez somos más pellejos, esto es, más rockeros (risas).

—Siendo tan jóvenes, resulta curioso el hecho de tener ya dos recopilatorios.

—Sí bueno, en “Más destrangis”, más que un recopilatorio sumamos nuevas imágenes pero el del décimo aniversario fue algo especial que quisimos celebrar con todos nuestros compañeros. Es de esas cosas que te quedan para contar a los nietos.

—¿Cómo fue la experiencia de tocar con su ídolo Sabina?

—Ya nos conocíamos pero imagínate, cantar con tu maestro impresiona, al igual que con Serrat.

—¿Qué es lo que han aprendido de toda esta gente que ha colaborado?

—Su sencillez. En este aspecto, creo que tenemos un sexto sentido que hace que nos acerque a la buena gente.

—¿Quién ha disfrutado más, ustedes o ellos?

—Nosotros, sin duda, porque aprendimos con todos, tanto en la forma de grabar como en la de ser y de estar. A ver si se nos nota algo. Siempre seremos unos eternos estudiantes.

—Hacía tiempo que no venían a la ciudad. En la anterior gira pasaron de largo.

—Hacía mucho, sí, que no pisábamos el Coliseo y es un placer volver para presentar las nuevas canciones pero también para repasar las anteriores. Es un orgullo regresar.

—¿Cómo es el público gallego?

—Desde el principio de los tiempos nos han querido mucho, además nos gusta el público gallego porque es muy crítico y no se deja llevar por las modas ni porque en la radio esté sonando determinada canción.

—¿Qué pasa con América donde no paran de cosechar éxitos? Es llamativo que un estilo tan cañí cale tan hondo al otro lado del charco, ¿no?

—Y pasa que estando allí no nos damos cuenta de que no estamos en España a pesar de los kilómetros. No entiendo por qué pero es un fenómeno curioso.

—¿Cómo concilian la vida laboral y la familiar?

—Bien, estamos acostumbrados a ello desde el principio y no me imagino haciendo solo todo esto.

—Lo digo porque ahora ya hay vástagos en la familia y hace trece años no.

—Ah vale, pues no queda otra. Lo tienes que hacer por cojones. Yo no estoy aquí para no hacer nada y creo que nada ni nadie nos va a parar.

—¿Cómo hacen para que en todo este tiempo sigan pisando el asfalto y no hayan renegado del barrio?

“El cambio es solo en la forma, seguimos siendo
los mismos, contando
las mismas historias”

—Es cierto pero creo que también es porque lo tomamos todo con sentido del humor, que es un verdadero antídoto contra el gilipollismo. Hay que plantearse las cosas de una forma más trivial.

—¿De qué hablan las nuevas canciones de “Estopa 2.0”?

—Sobre todo hablan de mí y de mi hermano. Los temas son bastante autobiográficos. Escribo de todo lo que pasa a nuestro alrededor.

“El humor es un verdadero antídoto contra el ‘gilipollismo’”