El futuro pasa por Leganés

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El Deportivo y su técnico Gaizka Garitano visitan esta tarde Butarque con la exigencia de sumar los tres puntos, lograr la primera victoria lejos de Riazor y poder seguir así de la mano en esta segunda vuelta.
El técnico blanquiazul no ocultó en la previa que era consciente de que su puesto peligraba si no se traía un triunfo de Butarque. Una victoria por fin a domicilio, algo que al Deportivo se le está resistiendo en lo que llevamos de curso, y que necesita para mejorar su estado anímico y aumentar los puntos en su casillero, sobre todo después de la última derrota sufrida en Riazor ante el Alavés (0-1).
Con esa meta, el técnico vasco introdujo nuevas piezas en los ensayos en Riazor. La primera en la zaga, con el cambio en el carril izquierdo de Luisinho por Fernando Navarro. Curiosamente, se está convirtiendo en habitual que el luso ejerza de titular en Riazor y el exsevillista lo haga a domicilio. La defensa se completará con Juanfran, Albentosa y Sidnei, y Lux seguirá siendo el elegido bajo palos.
En el centro del campo, la baja obligada de Celso Borges, que no se recuperó a tiempo de su esguince de tobillo, hará que se dé entrada en el once a Pedro Mosquera, que no jugaba de titular desde el 19 de noviembre, cuando en la jornada 12 el Depor perdió ante el Sevilla (2-3). El mediocentro coruñés compartirá demarcación en la medular con Guilherme, consolidado en el puesto. Será un centro del campo blanquiazul de corte más defensivo ante el Leganés.
Mientras, en el ala derecha puede optar de nuevo por Carles Gil, suplente ante el Alavés. El futbolista valenciano podría ser un buen complemento de Kakuta, que repetiría en la izquierda. Como enganche, Emre Çolak completará el ataque y de sus botas saldrá el juego ofensivo del Deportivo.
Mientras, en punta de ataque podría decantarse por salir con Joselu de inicio y dejar a Andone como ‘revulsivo’ para la segunda parte. El delantero de Silleda tendrá la oportunidad de reivindicarse y el Deportivo una referencia en las jugadas a balón parado, donde el ariete hace valer su envergadura.

campo propicio
El conjunto herculino, un buen invitado amén de su incapacidad este curso de ganar a domicilio, visitará un Butarque, que solo ha celebrado una victoria de su equipo. Ocurrió ante el Osasuna, en la primera vuelta. Fue en la jornada 12, el 21 de noviembre y el conjunto pepinero se impuso a los rojillos por 2-0, con un doblete de Robert.
Esa fue la última vez que el equipo de Asier Garitano dio una alegría a su afición en casa. La escuadra madrileña lleva cuatro derrotas seguidas (ante Celta y Sporting de Gijón en Butarque y contra Atlético y Barcelona a domicilio, si bien en el choque ante los azulgrana merecieron, al menos, llevarse un punto).
El Leganés, además de llevar más de tres meses sin ganar en Butarque, se muestra menos seguro atrás, con 17 goles encajados por solo 7 a favor. Números, no obstante, que pueden saltar por los aires si el Deportivo no sale metido desde el inicio y siendo consciente de lo que está en juego, entre otras cosas el futuro de su técnico.
Al igual que su ‘tocayo’, Asier Garitano llegará al duelo con su puesto en entredicho. Lleva trece partidos sin ganar, dos en Copa y 11 en LaLiga, y es muy probable que su continuidad al frente del Leganés pase por el resultado de este choque de ‘necesitados’.
El Deportivo ya ha demostrado en duelos pasados (ante Sporting, Real Sociedad) que es capaz de salvar bolas de partido cuando la situación es casi límite. El problema radica en la peligrosidad de que el conjunto coruñés solo funcione a base de chispazos. El futuro pasará hoy por lo que consiga ante el Leganés.

El futuro pasa por Leganés