Herido un hombre en una nueva pelea en la ronda de Outeiro con la avenida de Finisterre

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R.L. > a coruña
  Hay una cafetería marcada en rojo en los mapas de la Policía. Es, según varias fuentes, un foco constante de conflictos y el germen de una ola de problemas que se extienden a toda la zona: al triángulo formado por la ronda de Outeiro, la avenida de Finisterre y la calle de Barcelona.
El último episodio, al menos hasta el momento, se registró en la madrugada de ayer. Cruz Roja tuvo que atender a un hombre de 52 años, de iniciales J.S.V., que presentaba diversas heridas a causa de una agresión. La dirección coincide con un punto en el que son ya demasiadas las peleas con sangre de por medio registradas: el 232 de la ronda de Outeiro.

Sin control > Aunque en esta ocasión las heridas fueron leves y el suceso apenas alteró a los vecinos, algunos sí vieron como el agredido era introducido en la ambulancia de Cruz Roja y trasladado al Hospital. No siempre es así, según los testimonios de los ya hartos vecinos. “Non entendo como a este locales se lles permite seguir así. Non cumpren horarios e admiten a todo tipo de xente”, protesta un hombre de avanzada edad que confiesa que cambia de acera para “non pasar medo”.
A lo que se refiere este testimonio es a la proliferación de extranjeros –africanos y suramericanos– que confluye en la zona y que acostumbran a traducir en reyertas los roces que se producen entre ellos.
Fuentes policiales, tanto del CNP como del 092, admiten que la zona, y en especial el punto mencionado, es un foco constante de problemas, ya no solo por la propia configuración del barrio como área de inmigración, sino también por la cercanía del poblado de Penamoa, en donde el tráfico de estupefacientes sigue a la orden del día pese al proceso de desmantelamiento del poblado.
“Si te han robado el bolso o cualquier objeto de valor, hay muchas posibilidades de que lo encuentres aquí”, revela un agente.

Herido un hombre en una nueva pelea en la ronda de Outeiro con la avenida de Finisterre