Crespo: “Si no llego a estar allí, los vecinos todavía estarían padeciendo”

03 febrero 2015 / 12 febrero 2015 página 9 A Coruña.- El principal imputado en la operación Z, que investiga el fraude de 20 millones de euros destinados a formación, el empresario Gerardo Crespo, se negó a declarar ante
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“Actué bien. Si no llegó a estar allí, los vecinos todavía estarían padeciendo esa situación”. Gerardo Crespo se enfrentaba así a la acusación por delitos de injurias y calumnias en la sala de lo penal número 1. Crespo respondía por las insinuaciones que había vertido en su día contra la Policía Local durante la campaña vecinal que pedía el cierre de los “after-hours” de la calle de Pintor Joaquín Vaamonde en el verano de 2009. Entonces, como presidente de la asociación de vecinos de El Ensanche, acusó a los agentes municipales de “connivencia con la delincuencia”, entre otras cosas, por las que la abogada de la acusación pide dos años de cárcel, una multa de 10.800 euros y una indemnización de 30.000 euros. 
Sin embargo, la acusación particular no cuenta con el apoyo de la Fiscalía, que alegó que procesalmente el caso fallaba porque la denuncia tendría que haber sido presentada por el Ayuntamiento, y no por la junta de personal municipal. Su presidente por aquel entonces, Manuel Aceña, un policía local, acudió ayer a prestar testimonio y recordó la reunión que había mantenido con Crespo, en la que éste habría reconocido la injusticia de sus declaraciones. 
También compareció una de las vecinas afectadas por el ruido de los locales de ocio nocturno. La mujer explicó al magistrado que  durante ocho años, los residentes en esa calle no habían podido dormir bien los fines de semana debido al elevado nivel de música de los tres locales, a pesar de las denuncias presentadas en el Ayuntamiento. Fue entonces cuando decidieron recurrir a la asociación que presidía Crespo, que se lanzó a una campaña mediática para obligar a actuar al gobierno local. 
De hecho, fueron varios los periodistas, todos de medios locales, los que acudieron a prestar declaración al respecto de las manifestaciones que habían aparecido en los titulares durante más de un mes. El juez abrevió el interrogatorio de los periodistas cuanto pudo, tratando de finalizar cuanto antes.

intereses
En ellos Crespo ponía de relieve que, cada vez que los vecinos llamaban a la Policía Local, los locales apagaban la música, de manera que cuando la patrulla llegaba lo encontraba todo en orden (los establecimientos no tenían licencia para hilo musical). Para Crespo, aquello era prueba de que algunos policías tenían “intereses” en mantener abiertos los locales. El abogado de éste, Ramón Sierra, además de concordar con la Fiscalía en el fallo procesal, señaló también que el caso se basaba en la libertad de expresión y en el derecho al honor, y que no se podía considerar que el empresario hubiera actuado con un temerario desprecio a la verdad”, como sería necesario para un delito de calumnias, por lo que pidió la libre absolución para su defendido.
Por su parte, la acusación insistió en que el caso tenía una base real y firme dado que había pasado por un juez de instrucción. “¿Es que se puede decir lo que se quiera de la Policía Local?”, preguntó. n
 

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