
El presidente de Novagalicia Banco, José María Castellano, afirmó ayer que cree que es “mayoritaria” la gente que tomó participaciones preferentes siendo “consientes de lo que estaban comprando”, aunque destacó que “es un colectivo muy importante el que no era consciente” y “no era un inversor adecuado para este instrumento”. Además, desveló que Price Waterhouse Cooper está analizando todos los casos para diferenciar unos tipos de otros.
“Hay de todo, hay quien compró preferentes con absoluto conocimiento de lo que hacía y hay otra gente que las compró sin saber en lo que se estaba metiendo”, dijo Castellano en una entrevista a la Radio Galega difundida por varios digitales.
El presidente de Novagalicia, que ha iniciado, junto con el consejero delegado, César González-Bueno, una campaña para “pedir perdón” por la colocación de preferentes y por los errores cometidos en las antiguas cajas, insistió en la entrevista en que él no fue el responsable de comercializar este producto complejo . Las preferentes fueron comercializadas por “toda la banca española y toda la europea”, dijo.
“La comercialización que se hizo tanto por parte de la antigua Caixanova como de la antigua Caixa Galicia no fue correcta, pero en aquellos momentos todo el mundo creía que lo que se estaba vendiendo era un instrumento que no tenía ningún problema”, dijo y apuntó como “prueba del algodón” que la mayoría de directores de oficina y sus familias también las suscribieron. “Los que las estaban vendiendo confiaban en el producto”, señaló.
En este sentido, agregó que, en un caso distinto a las personas que no sabían qué compraban, “también” hubo inversores “que fueron al banco a pedir preferentes”. En ocasiones, apuntó, “había cola para pedir preferentes porque se pagaba en algunos casos hasta un 7% de interés”.
Castellano, que admite que se produjeron casos graves, incidió en que los actuales responsables de la entidad están buscando la solución para todos aquellos que “no eran el inversor adecuado” y los casos en los que la comercialización se hizo “mal”.
Para ellos propone la vía del arbitraje, que debe ser aprobada por las autoridades. “Creo que la tenemos y muy pronto se va a poder poner en práctica”, afirmó y señaló que a las personas a las que un árbitro dé la razón “se les va a poder devolver el 100% de lo invertido”.
Puntualizó que no será exactamente la inversión completa, sino que se restará la diferencia entre el interés cobrado por un producto complejo como las preferentes y el que deberían haber percibido con otro de bajo riesgo, como podría ser un depósito. n




















