El Festival de la Luz inunda de música la aldea de Boimorto (A Coruña)

La cantante Luz Casal en la presentación su nuevo álbum, "Almas gemelas", "su disco más internacional", grabado en Los Ángeles, una semana después de ganar el Premio Nacional de Músicas Actuales 2013 por la calide
|

 Miles de personas de todas las edades han asistido hoy al Festival de la Luz de Boimorto, que arrancó en Orros, el lugar de nacimiento de la cantante coruñesa y anfitriona de excepción Luz Casal, y que un año más ha demostrado cómo se cambian las modas, ya que aquí lo urbano llega a lo rural.

Con este singular certamen, la intérprete Luz Casal no solo ofrece una serie de conciertos de los grupos más importantes del momento, sino que rinde una especie de homenaje a la aldea que la ha visto nacer, y lo hace durante dos días en los que están aseguradas grandes actuaciones, como las de Sés, Fuel Fandango, Antonio Orozco, Spin Doctors o Quique González.

Pero este festival es más que eso, ya que se trata de un evento solidario, que discurre entre el olor a purín y la verde hierba, y que está comprometido con el medio rural.

Su artífice no duda en abrir, metafóricamente, "las puertas de su casa" y de su entorno para que el público pueda disfrutar, además, de la gastronomía de la zona y de un sinfín de actividades para toda la familia.

Así es como el escenario y la infraestructura de un macro-festival se trasladan a este rincón, un núcleo del interior de Galicia rodeado de campos agrícolas que se ha convertido en uno de los platós culturales más atractivos y más esperados de todo el año.

En este acto, por supuesto, no solo tiene cabida la música. El festival es multidisciplinar y en él hay capacidad para todo tipo de actividades dirigidas a públicos de todas las edades.

Clanes familiares al completo -abuelos, padres, hijos e incluso bisnietos- acuden a esta original convocatoria marcada con rojo en el calendario, y llegan acompañados, únicamente, de un complemento imprescindible para la ocasión: el tradicional sombrero de paja que evoca una estética rupestre y campera.

En esta edición, la zona infantil del festival cobra un mayor protagonismo, con la ampliación de la oferta para los más peques de la casa y un pequeño escenario propio donde fomentan la programación cultural a través de propuestas dinámicas.

Los miles de asistentes miran con respeto e inquietud al cielo con la esperanza de que los claros aguanten y de que el tiempo dé una tregua para así poder disfrutar de unos conciertos que este sábado se prolongarán hasta altas horas de la madrugada.

Con expectativas de superar las cifras de asistencia de las dos anteriores ediciones, este 2014 la recaudación de la taquilla se destinará, una vez más, a una causa solidaria, la que gestiona la Asociación Española de Enfermedades Neuromusculares (ASEM), que es la elegida.

Al decorado no le falta un detalle, los servicios de emergencia vigilan cualquier incidencia, la zona para minusválidos está perfectamente habilitada y las orientaciones para llegar al recinto, ampliado a 150.000 metros cuadrados por propiedades que los residentes han cedido para la ocasión desinteresadamente, son muy sencillas de entender.

En Boimorto, un espacio ondulado del interior de la provincia de A Coruña, salpicado de valles frondosos y bañado por ríos, doce conciertos cerrarán mañana esta gala "a la antigua", entre ellos los de Quique González, Los Secretos y Rozalén.

En definitiva, un cartel sobresaliente y una exitosa idea de la que es artífice la polifacética Luz Casal, oriunda de una tierra eminentemente rural, de latidos románicos y con un medievo muy marcado por la influencia y gran poderío señorial del cercano monasterio de Sobrado dos Monxes.

 

Patricia Gil

El Festival de la Luz inunda de música la aldea de Boimorto (A Coruña)