El Banco Rías Altas expulsa a tres entidades por cobrar los alimentos

30 septiembre 2015 página 3 A Coruña.- Los contratos estivales redujeron en un 12% la demanda al Banco de Alimentos Los trabajadores han vuelto a notar el incremento de la demanda de ayuda a lo largo de este mes
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No han pasado ni dos meses desde que comenzó 2016 y el Banco de Alimentos Rías Altas ya se ha visto obligado a tomar medidas fulminantes contra varios colectivos que estaban incluidos en sus repartos. La dirección de la entidad solidaria expulsó a tres entidades del área metropolitana de A Coruña por mercadear con la comida que llega a través de los donativos. Los usuarios finales afectados han pasado a depender de otras instituciones, mientras que los responsables del Rías Altas demandan que siempre se informe de estos casos abusivos para poder ponerles coto con urgencia.
El Banco de Alimentos Rías Altas experimentó a principios de año un leve bajón del número de personas receptoras de los víveres pero nada tuvo que ver con una recuperación económica. El presidente de la organización, Luis Camba, destaca que dieron de baja a tres agrupaciones de las que acudían a recoger palés a la nave de distribución del polígono de A Grela porque las descubrieron intentando hacer negocio con el sufrimiento de una parte de sus convecinos. 
“Tenemos 26.000 beneficiarios y por un tiempo bajamos en más o menos mil por este motivo pero ya hemos informado de la situación a otras instituciones y, en ningún caso, esas personas se van a quedar sin atender”, comenta. Así, se están redistribuyendo por aquellos locales a los que prefieren acudir.
Por contra, los tres colectivos pasarán a estar proscritos en sus documentos e informes. “Se trata de dos entidades de Fonteculler y otra de Santa Gema a las que les seguíamos la pista desde el año pasado, pero hasta este año no hemos conseguido pruebas de lo que estaban haciendo”, explica el representante. En este sentido, recuerda que sin las denuncias de los propios receptores de los alimentos es casi imposible perseguir las prácticas ilegales. 
Precisamente fueron varios testimonios los que permitieron cortar el grifo en estos meses. “Una de las entidades cobraba 10 euros por cada bolsa de alimentos, otra sabemos que vendía el azúcar...”, concreta sobre las razones que han llevado a la decisión definitiva. 
Los responsables del tercer grupo afectado alegaron que ellos no ponían unas tasas a los alimentos perecederos pero “para poder recibirlos había que ser socios del mismo, lo que tenía un coste de 15 euros al mes” por lo que la realidad sería similar.
El Banco de Alimentos Rías Altas se opone del todo a estas prácticas e invita a los ciudadanos que conozcan más casos a que les adviertan de las situaciones para que no haya aprovechados gracias a las donaciones de la gente. 
En este contexto, Camba reconoce que la comida repartida en los últimos meses entre 26.000 personas ha reducido casi al mínimo la despensa creada tras la Gran Recogida del mes de noviembre. De hecho, han tenido que afrontar algunas compras y ya preparan pequeñas operaciones kilo y campañas con grandes empresas distribuidoras de alimentación como Gadis. Algunos de los productos más necesarios son la leche, los cereales, las conservas o el azúcar.

El Banco Rías Altas expulsa a tres entidades por cobrar los alimentos