A la tercera fue la novena

El conjunto blanco se reencuentra con el máximo título contintental 20 años después, y venciendo en la final al mismo rival efe
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El Real Madrid consiguió, 20 años después y ante el mismo rival que en 1995, el Olympiacos, su novena Copa de Europa, reverdeciendo y agrandando la leyenda de un equipo que puso fin a una travesía por el desierto demasiado larga.
Al Real Madrid se le notaron las ganas de cambiar su destino desde el salto inicial (4-0), pero el Olympiacos se encargó rápidamente de demostrarle que no le saldría barato.
Las dos personales de Ayón (min. 2:30) fue la primera contrariedad que tuvo que solventar el entrenador Pablo Laso. Aunque ese no fue el principal problema sino la defensa y la falta de fluidez en ataque.
Pasados los minutos de tanteo y de medir fuerzas, el equipo griego no sólo igualó el marcador (6-6), sino que pasó a comandarlo (12-16). La excelente actuación de Lojeski, autor de dos triples sin fallo y dos canastas de dos, también sin fallo, se sumó a la falta de ideas en ataque de un Madrid que supo sufrir en estos momentos difíciles.
En el segundo acto, el equipo blanco apretó en defensa. Los griegos comenzaron a tener problemas en ataque, a bajar su precisión y el Madrid, además, tuvo más paciencia y, sobre todo, se encontró con un Maciulis en estado de gracia: dos triples y una canasta de dos sin fallo, además de un tiro libre.
Le costó al equipo español pero igualó el marcador (25-25) y se fue al descanso con un interesante 35-28, tras un parcial en este cuarto de 20-9, con un Nocioni –elegido MVP de la Final Four– que volvió a insuflar garra y fuerza a su equipo. Rudy Fernández, que había aparecido con cuentagotas en el partido, se encargó, con un triple, de elevar la renta por encima de los diez puntos (40-29).
La dureza mental que tanto se echó de menos en las finales de los dos años anteriores, estaba, ahora, dando réditos. Pero quien diera por acabado al Olympiacos se equivocó de medio a medio: un parcial de 0-12 en tres y medio minutos se encargó de recordárselo a todos, (40-41).
La racha la cortó Carroll de la mejor manera posible: 11 puntos seguidos. Una canasta bajo el aro puso el 51-44 a falta de poco más de un minuto para el final del tercer cuarto, que finalizó con 53-46.
Un triple Nocioni en el inicio del periodo final dio confianza (56-46) a un Madrid que todavía tuvo que remar con fuerza para abrazarse al éxito. Otro triple del ‘Chapu’ (65-55, min. 36:20), hizo que la puerta de la novena comenzara a abrirse, de par a dos minutos y medio del bocinazo (69-55).
Vassilis Spanoulis siguió desaparecido en combate, gracias a la buena defensa de todo el equipo, y la leyenda del Real Madrid comenzó a reverdecer 20 años después. El 78-59 final certificó que la Novena ya estaba en casa. n    efe

A la tercera fue la novena