Las farmacias remarcan la necesidad de usar fotoprotectores con los niños

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Los niños serán quienes marquen si la incidencia de las enfermedades de piel va en aumento o no en el futuro y también de ellos dependerá instalar la conciencia de prevención en las cabezas de sus padres. Por eso, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de A Coruña dará especial protagonismo a los más pequeños en su nueva campaña de fotoprotección de cara al verano. La entidad ha creado una mascota para calar más hondo en su principal público de 2017 y advierte de que los efectos del sol no son menores, dado que 36 personas fallecieron a causa de melanomas en la provincia en 2015. 
El presidente del Colegio de Farmacéuticos, Héctor Castro, presentó ayer en sociedad al perro Farmasolete, que buscará concienciar a los niños de la necesidad de echarse fotoprotección en la vida cotidiana y no solo cuando acuden a la playa o la piscina. “Ellos no tienen sus defensas al sol suficientemente desarrolladas y son los más vulnerables a sus efectos”, recalcó Castro, al dar a conocer la iniciativa de este verano en la que habrá reparto de bolsas con recomendaciones y parasoles infantiles. 
Asimismo, destacó que la mayor parte de la radiación ultravioleta que se recibe en la vida lo hace antes de los 18 años. Con esa idea pretenden llegar a los campamentos estivales con participantes de entre ocho y doce años de la mano de Farmasolete, porque entienden que los niños apreciarán más los consejos de una mascota. 
Sin embargo, el proyecto tiene un doble objetivo, pues los profesionales saben que los mensajes de los hijos son los que más calan en los padres. “Los menores de tres años no deben estar expuestos mucho tiempo”, añadió la vicepresidenta de la entidad colegial, Marga Núñez, que indicó que también hay que ir preparado al parque y renovar la crema cada dos horas o después de los baños. 

En el día a día
No obstante, de cara a la información que deben manejar los adultos recuerda también que hay que protegerse con los productos adecuados –invitan a preguntar a cada profesional de la oficina de farmacia correspondiente– cuando se va a pasear, a tomar algo a una terraza, a correr e, incluso, en aquellos operarios que trabajan al aire libre como “los marineros o los obreros”. 
Muñoz advirtió de que no valen excusas como las de antaño sobre las texturas de las cremas porque ahora hay todo tipo de opciones, desde brumas a espumas refrescantes. Eso sí, hay que tener en cuenta el tiempo que marca el dibujo del bote abierto en cada envase porque “indica el tiempo durante el que son estables los filtros solares” y de ahí no debería pasar el uso del protector. l

Las farmacias remarcan la necesidad de usar fotoprotectores con los niños