El club de la mira telescópica

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El RC Deportivo ha logrado enrolar en sus filas a un consumado especialista en el lanzamiento de larga distancia, tanto en estrategia como en jugada, el centrocampista vasco Ager Aketxe, que el pasado curso anotó cinco dianas desde fuera del área.

Cada falta al borde del área será celebrada en Riazor como el preámbulo del gol, muy al estilo de otros ‘francotiradores’ que marcaron época en la entidad blanquiazul.

En las décadas de los años 20 y 30 el internacional Eduardo González Valiño, ‘Chacho’, era un auténtico tormento para los porteros por su instinto y calidad en las faltas.

El testigo de este inolvidable blanquiazul fue recogido una década más tarde por Guimerans, que también hacía las delicias del deportivismo con sus libres directos.

En los 60 y 70 Vicente Cervera sacaba su chistera a relucir con suma asiduidad, con auténticos tantos de bandera que llenaban las gradas del coliseo herculino de pañuelos.

Dejando a un lado el fútbol en blanco y negro, ya en la época más reciente dos deportivistas inolvidables como el ya desaparecido José Luis Vara y Jaime Agulló dieron clases magistrales con su pierna derecha; en el caso del segundo de ellos se le recuerda aún hoy en día por una doble falta ejecutada con maestría frente al Recreativo de Huelva —después de que el colegiado le anulase el primer lanzamiento clavó el segundo por el mismo lugar por el que había entrado su primera tentativa—.

En los albores del nacimiento del ‘Superdepor’, un mediocentro internacional búlgaro como Ilian Kiriakov sacó astillas a la madera de Riazor con sus chuts teledirigidos; uno de ellos supuso la permanencia en Primera del club ante el Betis en la promoción  de la temporada 91-92 (2-1).

Ya en la época de vino y rosas del cuadro coruñés se sucedieron los especialistas en la estrategia; gran parte de ellos provenientes de Brasil, como Bebeto, Flavio, Rivaldo, Djalminha o Donato.

Todos ellos levantaron a la grada en no pocas ocasiones con su amplia gama de registros en faltas: colocación, potencia, ‘folha seca’...

El Deportivo era una máquina de generar fútbol en la que abundaban las ocasiones al borde del área; los equipos de Arsenio, Toshack o Irureta sacaban petróleo de un lance del juego en el que la magia marca diferencias.

Desde la temporada 2005 hasta la actualidad los pegadores se han convertido en animales en peligro de extinción; con excepciones como Juca o Fede Cartabia, al Deportivo le ha costado mucho más encontrar hombres capaces de cambiar un encuentro desde la larga distancia. Aketxe puede invertir la tendencia. 

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