
Los rebeldes sirios asestaron ayer el mayor golpe desde marzo de 2011 contra el régimen del presidente Bachar al Asad, con el atentado contra la sede de la Seguridad Nacional en Damasco, que costó la vida al ministro y viceministro de Defensa, además de a un asistente presidencial.
El atentado, que supone un punto de inflexión en la rebelión iniciada hace 16 meses, causó la muerte en el acto del titular de Defensa, general Daud Abdelá Rayiha, y el número dos del ministerio y cuñado de Al Asad, general Asef Shaukat, quienes asistían a una reunión de seguridad.
Horas después, la televisión oficial siria informó del fallecimiento de un ayudante del presidente, el general Hasan Turkmani, a causa de las heridas sufridas en el atentado.
La oposición siria denunció la muerte de más de 60 personas en bombardeos y ataques de las fuerzas del régimen, después de que los rebeldes asestaran el mayor golpe contra el régimen del presidente sirio desde marzo de 2011 con el asesinato del ministro y del viceministro de Defensa, Daud Rayiha y Asef Shaukat.
Dicho atentado supone un paso más en la lucha de los rebeldes, que desde hace cuatro días combaten en el corazón de Damasco, en los choques más graves registrados en la capital desde el inicio de la revuelta.
Mientras tanto, el Consejo de Seguridad de la ONU decidió posponer hasta hoy, la votación prevista para ayer sobre el proyecto de resolución occidental que amenaza con imponer sanciones al régimen sirio y al que Rusia se opone.
Los miembros permanentes del máximo órgano internacional accedieron a la petición del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, que consideró que existe “margen para un acuerdo” con Rusia tras sus contactos con Moscú en los últimos días. n




















