
La estrategia volvió a ser protagonista en la sesión de entrenamiento que realizó ayer la plantilla del Deportivo. Una jornada de trabajo que, debido al partido amistoso, por la tarde, contra el Viveiro, se celebró por la mañana, desde las 10.00 horas hasta las 11.45.
El entrenador del cuadro coruñés, José Luis Oltra, dedicó la mayor parte del entrenamiento a repasar distintas facetas del juego como la conducción de la pelota y los saques de esquina.
La mañana, idónea para la práctica del fútbol debido a que el tiempo acompañó (muy buena temperatura, pero sin hacer un calor excesivo), arrancó con unos juegos destinados a mejorar la capacidad de reacción y la concentración.
Posteriormente, los blanquiazules realizaron una tabla de ejercicios de calentamiento, tras la cual, disputaron una serie de rondos.
Sin embargo, el momento fundamental del entrenamiento se produjo en la segunda mitad de la sesión, a partir de las 10.55 horas, cuando el técnico del cuadro herculino reunió a todos sus futbolistas disponibles para disputar un partidillo.
No se trató de un partido más, sino de un ejercicio destinado a mejorar la circulación de la pelota en ataque, así como la capacidad de repliegue y el orden a la hora de defender.
José Luis Oltra se mostró muy activo y detuvo el partidillo cada dos por tres para dar instrucciones a sus futbolistas y dirigirles alguna que otra reprimenda.
“Toca, toca, no os canséis de tocar”, ordenó a sus jugadores, a los que pidió que sacaran el balón jugado desde atrás.
La intención del preparador valenciano quedó muy clara: salir con la pelota tocada desde la línea de retaguardia, no dejar de mover el esférico hasta encontrar a los mediocampistas y que los pivotes, una vez que tuvieran el balón en su poder, buscaran alternativas, bien buscando el desmarque del delantero o, en caso de no hallar espacios, abrir el balón a las bandas para que los extremos trataran de ‘romper’ encarando a su par, dirigiéndose hacia el área o buscando la posibilidad de un centro.
Oltra incidió muchísimo en la necesidad de mover la pelota con el menor número de toques posible para lograr una circulación rápida del balón.
A su vez, el entrenador del cuadro deportivista recordó una y otra vez que “hay que terminar las jugadas” cada vez que los mediocampistas o el mediapunta se acercaban a la zona de tres cuartos, con el objetivo de evitar una pérdida que facilitara una acción de contragolpe por parte del adversario.
El técnico deportivista, además, arengó a los laterales para que, siempre que les sea posible, participen en el juego de ataque, tratando de pasar del medio del campo. n




















