La meteorología adversa socava la conservación de la Fábrica da Luz

Los residentes insisten en que los daños aumentan cada día en el inmueble de A Ponte Nova | AEC
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Los vientos de las últimas semanas socavaron aún más los daños que la antigua Fábrica da Luz de A Ponte Nova arrastra desde hace años y, si bien el Ayuntamiento de Betanzos sostiene que está en plazo, la sociedad propietaria sigue sin intervenir en las instalaciones, entre los números 1 y 3 de la avenida de A Coruña.

El Juzgado Contencioso Administrativo número 3 de A Coruña estimó el recurso de la empresa, que advirtió del riesgo de realizar intervenciones desde el interior  en condiciones de seguridad, y obligó a la Administración municipal a anular sendas órdenes de 2018. Sin embargo, un mes después de la revocación por la Junta de Gobierno Local de Betanzos de los acuerdos por los que se impuso sendas multas coercitivas de 5.000 euros a General de Edificios y Solares SL, propietaria de las instalaciones, por desatender las órdenes municipales de apuntalar el inmueble, esta sigue sin intervenir, con lo que el riesgo de derrumbe aumenta con los días en la Fábrica da Luz de Betanzos.

Los vecinos, que aseguran que  es habitual ver adolescentes entrando en la parcela que rodea las instalaciones, urgen a la empresa y a las instituciones a adoptar medidas para evitar cualquier incidente en un entorno por el que transitan cientos de personas, especialmente estudiantes, pues los dos institutos de la ciudad se ubican en la misma avenida de A Coruña.
 

MEZCLA DE ESTILOS DENTRO DEL  MISMO CONJUNTO
Los inmuebles de la Fábrica da Luz representan una mezcla de estilos artísticos, como el industrial de la nave; el ecléctico-modernista del añadido administrativo, o el popular del resto de construcciones, todas ellas con medidas provisionales de protección desde 2017, 
antes de su inclusión en el Catálogo de Patrimonio Cultural tras desestimar las alegaciones de General de Edificios y Solares. 


Monumento

La Fábrica da Luz de Betanzos es BIC desde 2018. Con cuatro construcciones independientes asentadas sobre la misma propiedad –una principal, que albergó la primera industria de electricidad de la ciudad; el aserradero; un anexo y un depósito– está compuesta por dos volúmenes, construidos en 1895 y en 1910, mientras que el aserradero se completó antes  del comienzo del XX.

En la ciudad  siempre se apuntó al coruñés Rafael González-Villar como autor, pero la Xunta, que la incorporó al Catálogo del Patrimonio Cultural de Galicia con la categoría de “monumento”, sostiene que su intervención no está acreditada, si bien, por la estética industrial del primer volumen, esta podría atribuirse al ingeniero López-Cortón, mientras que la del segundo sí podría ser de González-Villar.

El pasado mes de enero, la propietaria de la Fábrica da Luz disponía ya de todos los permisos para poder actuar en el inmueble de A Ponte Nova.

La meteorología adversa socava la conservación de la Fábrica da Luz