El alcalde cederá Tabacos de forma definitiva a la Xunta, que comenzará las obras a finales de 2012

|

El Ideal Gallego-2011-07-05-002-f62c0ec7

  c.r. > a coruña

  Entre las promesas electorales de Carlos Negreira estaba la de desbloquear los problemas anclados en la ciudad, principalmente por desencuentros entre el Ayuntamiento y la Xunta. Ayer consiguió resolver el primer asunto de relevancia desde que es alcalde, la remodelación de la Fábrica de Tabacos. Fue tras una reunión con el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda, en la que se decidió ceder al Gobierno autonómico este edificio de forma definitiva, tal y como exigía la consellería para asumir la renovación y a lo que se negaba el anterior ejecutivo local, que lo ofertaba por 75 años prorrogables al tratarse de una construcción emblemática.
Negreira descarta que esta decisión suponga un peligro para el patrimonio de la ciudad y, para asegurarlo, ha añadido varias condiciones al convenio que firmará este mes con Rueda. La más importante es la llamada cláusula de salvaguardia que garantiza que el inmueble se dedique “única y exclusivamente” a usos judiciales “y si se quiere cambiar debería contar con el consentimiento del Ayuntamiento de La Coruña”, advierte Negreira. En caso de incumplimiento de este punto se ejecutaría automáticamente la reversión del edificio al municipio, aunque el alcalde destaca que en pactos entre administraciones públicas no se dan estas situaciones.
“En A Coruña queremos usos judiciales, queremos seguir manteniendo estas ventajas competitivas, que no emigren a otro sitio”, justificaba el regidor su decisión.

Plazos > En cuanto a los plazos, el objetivo es que el contrato se firme en julio y que también este mes se adjudique la redacción del proyecto, que ya había sido licitada por la Xunta con el objetivo de “no perder el tiempo”. La elaboración del plan de obra tardará, como mucho, ocho meses y luego habrá que licitar la actuación. “La intención es que el año que viene, a más tardar en el segundo semestre, comiencen las obras”, afirma Rueda. El conselleiro informa también de que está previsto que el plazo máximo de ejecución del proyecto sea de 24 meses –“esperamos que se rebaje”, asegura–, lo que significa que la reforma de Tabacos para actuar como sede judicial no estará lista hasta  finales de 2014.

Cláusulas > Entre los acuerdos a los que llegaron ayer Rueda y Negreira está el de la titularidad de los polémicos 3.000 metros cuadrados que la Xunta afirmaba no necesitar y que propuso ceder al Ayuntamiento a cargo de financiar su parte de la rehabilitación. El anterior gobierno municipal rechazó esta propuesta y ahora, el nuevo alcalde, ha decidido optar por la “codecisión”. Será la Xunta la que se haga cargo de la reforma también en este espacio, pero serán las dos administraciones de forma conjunta las que decidirán qué uso tendrá.
El anterior ejecutivo valoró la posibilidad de instalar en este espacio el Archivo Histórico Municipal, pero Negreira todavía no sabe si será ese su destino final. “El anterior gobierno en el 2006 dijo que iba a entrar en servicio este edificio en 2010 para usos municipales. Estamos en julio de 2011 y lo estamos desbloqueando”, resalta Negreira, que insiste en recordar que iba a ser el Gobierno central quien renovase este inmueble. De ser así, el primer edil destaca que se podría contar con dos grandes inversiones en la ciudad, en lugar de una, al construir también la torre de la justicia por parte de la Xunta, prevista en los muelles de la ciudad.
Como novedad, el acuerdo contempla que el Ayuntamiento participe en la selección del proyecto ganador.
En total son 24 las empresas que optaron a diseñar un plan para adaptar la fábrica a sede judicial con un coste de 600.000 euros. La actuación afectará a una superficie de 17.000 metros cuadrados de los que, en principio, solo 14.000 se necesitarán para tribunales. El presupuesto es de unos 20 millones de euros, con los que se espera que queden cubiertas las demandas de este servicio para los próximos 20 años.


 

El alcalde cederá Tabacos de forma definitiva a la Xunta, que comenzará las obras a finales de 2012