Los obstáculos del Ayuntamiento a la Xunta retienen los grandes proyectos

El mercado de Santa Lucía continúa deteriorándose mientras no se produce su rehabilitación patricia g. fraga
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Los principales proyectos a corto plazo para la ciudad continúan a la espera de que el Gobierno municipal llegue a acuerdos con la Xunta, a la que sigue colocando obstáculos para desarrollar obras como la estación intermodal o la reforma del mercado de Santa Lucía con la construcción del centro de salud en este lugar.
Las negociaciones entre ambas administraciones llevan desde hace meses en punto muerto debido a la rotunda negativa del Ayuntamiento a cumplir algunos de los requerimientos del organismo autonómico, principal inversor.
El último que ha registrado novedades fue el de la rehabilitación del mercado de Santa Lucía. Hace diez días, el Gobierno local sacó a licitación la redacción del proyecto de reforma de este centro neurálgico del barrio de A Falperra.
Sin embargo, este avance se produjo cuando todavía no hay acuerdo con la Xunta sobre el tipo de proyecto a desarrollar. El Consistorio defiende ubicar el centro de salud en un edificio anexo y en siete plantas, mientras que la Consellería de Sanidade entiende que es más adecuada una infraestructura horizontal, igual que los vecinos y comerciantes.
Tras el anuncio del Ayuntamiento, la consellería defendió que mantiene su apuesta y lamentó la falta de colaboración de la Marea, que llegó a proponer trasladar el centro de salud en el paseo de los Puentes.
Mientras, el actual centro de salud de Federico Tapia continúa siendo incapaz de responder a las necesidades del barrio y el mercado se encuentra en proceso de deterioro.
Por otra parte, la situación respecto a la futura estación intermodal no es mucho mejor. En los últimos meses no se ha producido ningún avance y su partida en el presupuesto municipal para adquirir terrenos fue transferida a otros usos.
El punto de fricción entre ambas administraciones reside en la financiación del aparcamiento para turismos ya que el Gobierno local considera que no debería ser el encargado de correr con los costes de esta obra. Los retrasos en este proyecto repercuten en el progreso de la ciudad y además ponen en peligro los ocho millones de euros que la Unión Europea tiene designados para esta infraestructura siempre que esté ejecutada antes de 2020.
En los últimos tiempos, el único proyecto en el que ambas administraciones llegaron a un consenso fue en torno a la entrada de autobuses metropolitanos hasta el centro de la ciudad, aunque por el camino también hubo que sortear los numerosos impedimentos que el Ayuntamiento planteó al ente autonómico.
Como sucedió este año, el presupuesto para 2017 que llevará a pleno esta semana la Marea destaca por la falta de grandes proyectos para la ciudad. La reforma de Alfonso Molina está prevista que comience este año, pero las negociaciones con Fomento también estuvieron marcadas por los obstáculos municipales.

Los obstáculos del Ayuntamiento a la Xunta retienen los grandes proyectos