Hombres de orgullo

Juan Carlos Navarro, que salió en el cinco inicial del Barcelona y anotó seis puntos, en un lance del partido de ayer pedro puig
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En la Copa del Rey siempre hay al menos una sorpresa. Y esta vez cayó a la primera. Un sólido Bilbao Basket dejó en la cuneta a un Barcelona tan flojo que ni siquiera el parcial arbitraje de la segunda mitad le valió para evitar su primer KO prematuro en los últimos ocho años.
Arranque frío, sobre todo de los hombres de Xavi Pascual. Lentos, espesos, sin cargar el rebote de ataque y sin uno de sus recursos más letales: el lanzamiento de larga distancia.
Los de Sito Alonso, sin hacer nada del otro jueves, se hicieron con el mando desde la primera canasta del encuentro, un triple de Hervelle. El belga fue el principal activo de los ‘hombres de negro’ en el primer acto. Aprovechando los estupendos bloqueos interiores de Bogris y la laxa defensa de Doellman, Hervelle enchufó dos más desde el arco, además de un tiro de dos (9-13).
Pascual cambió el timón. Y el Barça mejoró con Ribas en pista, pero, aunque empezó a apretar, en ningún momento llegó a ahogar. Una canasta de Vezenkov cerró los 10 minutos iniciales con el partido en un suspiro (18-20).
El cuadro azulgrana entró al segundo periodo con la intención de cargar el juego sobre Samuels. El jamaicano se movió bien en la pintura, pero al Bilbao no le importó frenarle a base faltas. Estrategia acertada: Samuels erró sus cuatro primeros tiros libres. Estrategiada abortada: Pascual le devolvió al banquillo.
Mientras, el conjunto vasco siguió haciendo su trabajo de hormiguita. Bien plantado atrás, dificultando incluso la circulación azulgrana, cerrando sin problemas el rebote en su aro y corriendo. Un ‘coast to coast’ de Dejan Todorovic, zanjado con 2+1, dio al Bilbao una renta de cinco tantos (22-27), que amplió a ocho Ruoff, también con una jugada de canasta y tiro libre adicional (24-32).
Cuando peor pintaban las cosas para el Barça, aparecieron Doellman y Arroyo. El estadounidense devolvió el aire a los suyos con cuatro puntos consecutivos y el puertorriqueño imprimió una marcha más y, con un canastón prácticamente sobre la bocina, comprimió de nuevo el marcador (37-40).
El Barça regresó al parquet con energías renovadas. Y en apenas cuatro minutos anotó tres triples –sin fallo–, cuando en los 20 precedentes solo había convertido 1 de 7. Stratos Perperoglou dio la primera ventaja del choque a su equipo (43-42) y Satoransky, ahora sí, imprimía un ritmo más alto, tanto delante como atrás, donde empezó a asfixiar a Hannah. Pese a todo, el Bilbao Basket aguantó la cornada, sobre todo gracias a los puntos de un Ruoff en estado de gracia y que, con un acierto desde el arco, dio paso a un partido nuevo de 10 minutos (55-55).
El arranque del episodio final, con tres triples en las siete primeras posesiones (63-62) no tuvo continuidad. El Barça volvió a cargar el juego en el poste bajo, pero Ante Tomic tampoco tenía su día y no supo aprovechar la ausencia de Bogris, con cuatro faltas desde el ecuador del tercer periodo y que, cuando volvió a pista, mediado el último, se encontró casi al momento con la quinta, cuando su equipo mandaba por la mínima (66-65).
Sin embargo, lo que parecía el cielo abierto para el Barça fue realmente un caos. Demasiadas jugadas invididuales y tiros forzados y, además, prácticamente sin rebote ofensivo. Y el Bilbao vio el hueco para meter, con mucho sudor y un trabajo stajanovista, un parcial de 8-0 (66-71).
Ribas y Mumbrú sumaron dos puntos a sus cuentas y Oleson acercó al Barça (71-73) con 32 segundos en el crono. Los ‘hombres de negro’ no sacaron nada de su siguiente posesión y los azulgranas tuvieron medio minuto para ganar. A falta de 3 segundos, los árbitros se inventaron una antideportiva de Slezas a Tomic que levantó las iras del Coliseum. El croata erró el segundo libre. 
Tres segundos para armar una jugada. Doellman penetró porl centro y desde el poste medio metió el balón a Oleson bajo canasta, pero Mumbrú se cruzó para robarlo y repetir la gesta de 2008, la última vez, hasta ayer, que el Barça había caído en cuartos de final, también a manos del conjunto vizcaino.

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