Doblete del ‘cohete’ Ewan

Ewan superó por milímetros a Sagan (fuera de imagen) y a Bennett, que con la sanción al esloveno es más líder de la general por puntos | efe
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En un sprint igualado y disputado entre los mejores velocistas del Tour, Caleb Ewan, ‘el cohete de bolsillo’, logró el doblete imponiendo su poderío en la undécima etapa disputada entre Châteralaillon-Plage y Poitiers, de 167 kilómetros, que mantuvo al frente de la general a Primoz Roglic. 

Sprint espectacular, emocionante, resuelto por milímetros entre cuatro guepardos a favor de Ewan, quien levantó los brazos con un tiempo de cuatro horas y un segundo, por delante de Peter Sagan, Sam Bennett y Wout van Aert. La emoción se mantuvo, pero por otras causas. 
Los jueces decidieron relegar al esloveno al último puesto del primer pelotón por propinar un cabezazo al belga en pleno sprint, una acción peligrosa que posiblemente privó del tercer triunfo en este Tour al del Jumbo. 

Los favoritos a salvo en jornada tranquila, aunque los sustos nunca faltan. Ion Izagirre (Astana) sufrió una dura caída a 30 kilómetros de meta que le obligó a la retirada con un fuerte golpe en la cabeza. 

Roglic sigue firme agarrado al maillot amarillo, con 21 segundos sobre Egan Bernal y 28 respecto a Guillaume Martin. Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Miguel Ángel López se mantienen en un top-10  que cierra Mikel Landa, a 1:42. 

Un Quijote francés
No son habituales las escapadas de un solo hombre, y menos desde el inicio. Pero siempre hay valientes que piensan que soñar es gratis. Mathieu Ladagnous (Groupama) se marchó nada más abandonar Châtelaillon-Plage. 

Como impulsado por el viento, cual Don Quijote, el ciclista galo apretó los dientes para luchar contra un pelotón de 163 corredores que no se inmutó al ver desaparecer al aventurero en lontananza. 

Ladagnous, de 35 años, trataba de ser protagonista dentro de un equipo que al perder a su líder Thibaut Pinot para la general, ahora debe luchar por las etapas con los subalternos, y el modo heroico es un método como otro cualquiera. 

Superado el kilómetro 110, la aventura de Ladagnous se convirtió en la escapada en solitario más larga de esta edición del Tour. Pequeño éxito para no irse de vacío después de tanta paliza.

Mientras, en el sprint intermedio de Les Grands Ajoncs, Bennett volvía a humillar a Sagan en la refriega por el maillot verde. 

La marabunta sacó de su sueño imposible a Ladagnous a 43 kms de meta, cuando empezó otro capítulo de una de esas etapas que se definen de transición. Una caída dejó fuera de combate a Ion Izagirre, en una zona entre dos casas. El ciclista vasco se fue contra el muro. Y a casa.

Desatada la carrera el Ineos adoptó su posición habitual en cabeza para proteger a Bernal de las caídas, para retirarse a 3.000 metros de la llegada. Lotto Soudal y CCC tensaron para colocar a Caleb Ewan y a matteo Trentin. 

Hubo quien lo intentó a última hora. Postlberger (Bora) se adelantó al grupo, llevándose a rueda a dos hombres del Deceuninck: Jungels y Asgreen. El viento de cara perjudicó la rebelión, abortada bajo la pancarta de 2 kilómetros. 

Eterno sprint, con tiempo para las estrategias, las miradas, los amagos. Van Aert lanzó un ataque que parecía definitivo, pero Sagan le anuló. Por el centro se coló Ewan, a su rueda Bennett. Máxima igualdad resuelta por el ‘aussie’ con su quinta victoria parcial en la ‘Grand Boucle’.

Doblete del ‘cohete’ Ewan